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martes 2 de mayo de 2017, 02:00

Infraestructura y falta de capacitación son dramas de la inclusión educativa

La falta de estructura adecuada en las instituciones educativas, el manejo docente y la escasa formación de los mismos son algunos de los problemas para lograr la inclusión en el sistema educativo paraguayo.

Pero además, también hay cuestiones relacionadas al quehacer cotidiano de los profesores y el entorno, resalta Diana Elizeche, gerente del Programa Educación y Deportes Inclusivos de la Fundación Saraki.

Elizeche destaca una serie de inconvenientes que son debatidos entre los maestros cuando se refieren a “aceptar” a los chicos con discapacidad o transtornos en la sala de clases.

“¿Cómo voy a recibir niños con discapacidad o con dificultades de aprendizaje si tengo más de 30 niños en aula?, es una de las frecuentes preguntas que se hacen los educadores, tanto en centros educativos públicos como de gestión privada o privada subvencionada.

Similar duda se instala en los trabajadores con esta otra frase: “No puedo manejar una clase con 30 niños “normales” y cómo voy a hacer con niños con dificultades o con discapacidad”.

Más interrogantes. La necesidad o no de contar con maestros sombra es también un cuestionamiento que se hacen los docentes cuando se les consulta de inclusión, expone Elizeche.

“No soy especialista en discapacidad, necesito más profesores en mi aula”, es igualmente una de las frases más comunes, según los datos de Saraki. La organización, con el poyo de la Usaid y del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) inició la semana pasada un proyecto piloto para que 10 escuelas capitalinas se conviertan en inclusivas. Si el plan resulta, se buscará aplicarlo en más locales.

Pero las dudas no solo provienen de los trabajadores de la educación. Los padres también son quienes cuestionan la inclusión, con mitos ya descartados por sistemas educativos de todo el mundo.

“Podemos criticar estas frases por la falta de comprensión de padres o docentes o por el enfoque excluyente, pero la verdad es que debemos pensar en positivo, provocando acciones que promuevan la creación de instituciones educativas inclusivas”, dice Diana Elizeche, gerente de Saraki.

Expresó además que es necesario que los docentes sean capacitados para disipar todas las preocupaciones que tienen sobre estos temas.

“Esto denota la falta de planes más efectivos para que todos los niños, sin diferencias, tengan acceso a la educación, formen parte del sistema educativo”, remarca.