La llegada de internet ha generado un impacto tan grande que hoy es imposible imaginar cómo sería el mundo sin banda ancha o Wi-Fi, especialmente para las generaciones más jóvenes. Sobre todo las redes sociales han cambiado la comunicación con los demás y hasta la forma de conseguir trabajo. Tanto flujo de información a veces hace que olvidemos que los perfiles online exponen también la propia identidad. Teniendo en cuenta la gran cantidad de interacciones, Sebastián Stranieri, CEO de VU, compañía especialista en ciberseguridad, comparte algunos tips a tener cuenta a la hora de estar conectado, ya sea vía redes sociales, email o páginas web. Sobre todo si el internauta utiliza el nombre completo y está asociado públicamente a una empresa.
Al vivir hiperconectados, los riesgos son mayores. Muchas veces, la emoción del momento es más fuerte y nos lleva a querer contar en el acto lo que está pasando o despotricar ante el servicio de turno que no funciona como uno espera, justo cuando más se necesita. Sin embargo, ya sea por cuestiones personales o profesionales, es importante pensar bien antes de publicar. Uno nunca sabe qué efecto puede tener el día de mañana esa queja o fotografía.
Si bien cada uno tiene la libertad de expresarse libremente en las redes, a veces está bueno tener a mano un recordatorio acerca de la implicancia que pueden tener los posteos y cómo repercuten en la identidad digital para evitar dolores de cabeza.
Pensá antes de postear
Tené en cuenta la implicancia que puede tener tu posteo en un futuro. ¿Te gustaría volver a leer este comentario o ver esa foto en un mes o en dos años? ¿Qué pensarían tus clientes, tu potencial cliente o tu jefe si lo viera?
Seguí reglas de gramática y puntuación
Hay una diferencia muy grande en la imagen que proyectás al escribir “xq” o “porque” o “por qué”, ya sea en mensajes de texto, redes sociales, emails o blogs. Como profesional, es mejor usar palabras y oraciones completas. No olvides que representás a una empresa. De todas maneras, dependiendo del entorno y el nivel de confianza en el que te encuentres, ciertas abreviaciones y emoticones pueden ser utilizados sin ser mal vistos.
Sé natural
Tener presente a quién te estás dirigiendo es un hecho fundamental a la hora de decidir cómo te estás comunicando y qué lenguaje utilizás. No va a ser igual conversar con tu compañero de trabajo que con un potencial cliente o posible empleador, a quien solo has visto un par de veces.
Considerá quién querés ser en internet
Internet es un espacio público y libre. A pesar de algunas leyes recientemente aplicadas sobre casos de difamación, los usuarios pueden decir prácticamente lo que quieran, cuando quieran y como quieran. Ahora bien, cuanta más información real acerca de la identidad se pone en la red, más cuidado hay que tener con lo que se dice, se publica o se comparte. Nunca se sabe quién está mirando o las consecuencias que puede tener, ya sea para con nosotros como individuos o para la empresa.
Tené en cuenta en qué medio te encontrás
Sobre todo, cuidá a tus hijos: resguardá su imagen y evitá tenerla como foto de perfil o publicar en las redes lo que hacen a cada segundo. Nunca sabés quién puede estar mirando. Al mismo tiempo, si no contás con el permiso explícito de un tercero, deberías tratar de resguardar su imagen. En estos casos, vale la pena preguntarse: ¿Me gustaría que publiquen una foto mía en esa situación?
Elegí cuidadosamente tu foto de perfil de Whatsapp y redes corporativas
A todos les gusta divertirse, tomar una cerveza o andar en traje de baño, pero es preferible dejar eso para compartir con los amigos y mostrar una imagen más formal.