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Opinión
viernes 7 de julio de 2017, 02:00

Futuro incierto

Por Wendy Marton- En TW: @WendyMarton
Por Wendy Marton

Las malas inversiones realizadas por el IPS en el pasado, que aún están frescas en la memoria de mucha gente, hacen ver con desconfianza la decisión de la previsional de prestarle dinero a una empresa telefónica y a una tasa de interés igual o menor a la que abonan entidades financieras privadas.

El IPS prestó USD 66 millones aproximadamente, de los USD 1.800 millones de fondos que administra. De acuerdo con las explicaciones oficiales, la intención es diversificar la cartera de depósitos, que actualmente está concentrado en entidades financieras intermediarias.

La Carta Orgánica del ente previsional permite realizar este tipo de operaciones y señala que las rentas generadas por las mismas serán destinadas a reforzar el Fondo Común de Jubilaciones y Pensiones y a otros que el Consejo de Administración determine (Art. 27).

Para avalar esta operación, la telefónica presentó como aval a la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), miembro del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La CII apoya el sector privado y las empresas de propiedad estatal a través de la financiación en forma de préstamos, inversiones de capital y garantías.

Independientemente de la discusión sobre otorgar el préstamo a una empresa telefónica, urge debatir sobre el futuro de IPS y su doble rol de administrador de fondos de salud y de jubilación, un híbrido difícil de manejar.

Si de por sí es delicado administrar el sistema de salud, es aún más complicado supervisar el fondo de jubilación.

Por ello, es necesario separar ambas administraciones, de manera que una entidad se encargue de manejar el seguro de salud y otra entidad supervise los fondos jubilatorios. Desde hace mucho se suceden los diagnósticos sobre lo que pasará si no se realizan cambios en el IPS, pero hasta el momento ningún gobierno tuvo la valentía de iniciar esos cambios.

Se necesita no solo separar ambas administraciones, sino también establecer férreos mecanismos de supervisión para ambos sectores.

Hoy no hay una entidad que le diga a IPS dónde puede poner el dinero de los aportantes y dónde no.

El debate sobre el futuro de las pensiones es necesario y urgente, y debe comenzar ahora. Quienes se candidatan a la titularidad del Poder Ejecutivo deberían tener como parte de su discurso principal los cambios que prevén hacer con respecto al ente previsional y al fondo de jubilaciones en particular.

El futuro de miles de trabajadores aportantes del IPS depende de las acciones que se tomen o no ahora.