EFE.
Según un comunicado ministerial, la operación está todavía en marcha y durante la misma unidades especiales de lucha contra el terrorismo se incautaron dos fusiles de asalto Kalashnikov, seis cargadores, una granada, municiones, teléfonos portátiles y dos binoculares.
Además, en la zona, cercana a la localidad de Ammal, se halló una y destruyó una casamata usada por los presuntos terroristas.
La actividad yihadista aumentó en Argelia el año pasado, en el que las fuerzas de seguridad mataron a 157 presuntos terroristas, entre ellos diez cabecillas.
De acuerdo con un comunicado divulgado a principios de enero por el Ministerio de Interior en su página web, durante 2015 el Ejército decomisó 307 armas (fusiles Kalashnikov, pistolas automáticas, ametralladoras, lanzacohetes, escopetas y lanzagranadas) y 1.279 artefactos explosivos (bombas de fabricación artesanal, granadas y cohetes).
También fueron destruidos 548 refugios y zulos utilizados por grupos terroristas.
El incremento de la actividad yihadista fue mayor en los últimos meses en las zonas del norte de Argelia, país que en la década de 1990 vivió una de las peores ofensivas terroristas de radicales islámicos que causó más de 300.000 muertos.
La actividad violenta coincide con una creciente presencia de grupos radicales a lo largo de la porosa frontera que Argelia comparte con Túnez y Libia, convertida en centro de reclutamiento y acogida de radicales que pretenden sumarse a la organización yihadista Estado Islámico (EI).