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Deportes
lunes 22 de agosto de 2016, 01:00

Demasiado humanos para ser extraterrestres

Amilcar Noguera

Editor de Deportes

@cuatrocientero

Lo que hace diferentes a los Michael Pelphs y Usain Bolt es precisamente el hambre de superación que tienen cuando ya lo han ganado todo y a Río vinieron por más cuando no necesitaban probar nada.

Tal vez los dos deportistas de todos los tiempos, no solamente han pasado la muralla del deporte, sino que se han convertido en íconos mundiales por sus hazañas en el agua o en el tartán.

Pelphs, a sus 31 años, una edad no habitual para los nadadores, llegó a Río tras superar sus problemas de adicción al alcohol, que lo ha llevado al extremo de ir a prisión y la necesidad de rehabilitarse incluía hacer nuevas proezas, probarse a sí mismo que podía salir de ese estado deplorable en el que los vicios consumen al ser humano.

Adicto al triunfo, no estaba acostumbrado al fracaso, limó asperezas con su padre, con el que no tenía buena relación. Volvió con su único entrenador Bob Bowan y se recibió de papá. "Quiero que mi hijo me vea campeón", dijo y lo cumplió nada menos que cinco veces y en una fue segundo, para retirarse de Río con 5 oros y 1 una plata.

Desde que se zambulló en la primera carrera se lo veía que estaba endiablado para ganar todo. Perder en los 100 m mariposa lo hizo humano y demostró al mundo que también sabe perder. Pero con 28 medallas olímpicas, 23 de oro, es suficiente para ser más ganador de medallas que unos 150 países.

UN RAYO BRILLANTE.

Como Pelphs en el agua, Usain Bolt sobresale en la galaxia. Más carismático y más showman que el americano, irrumpió en Río con la duda de que su físico agrietado un mes antes de los Juegos pudiera responder. Y vaya que respondió en todas las carreras que se presentó. Ganó, y todas de oro. Dejando la sensación de que siempre puede dar mucho más, y que si no relaja en los últimos 10 metros en cualquier momento podría batir el récord mundial.

Las nueve medallas de oro que acumula desde los Juegos de Beijing 2008 hasta Río 2016 lo convierten en leyenda junto a Carl Lewis (USA) o Paavo Nurmi (FIN), que también lograron 9 oros. Sin embargo, el Rayo del Caribe trasciende más por su envergadura y carisma con sus fans al hacer parar al mundo entero cada vez que corre.

Dicen que seres humanos como Pelphs y Bolt solo nacen cada 100 años, esperemos que generaciones futuras no solo puedan ver en YouTube la hazaña de estos héroes, sino pronto tengamos en la piscina o en la pista más atletas con hambre de gloria para batir los récords que ellos pudieron regalar en la última era olímpica.