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Mundo
sábado 24 de septiembre de 2016, 12:20

De la elegancia intemporal de los 50 a la mirada nostálgica de Milán

Roma, 24 sep (EFE).- Milán vio hoy la moda de la primavera-verano de 2017 a través del prisma de la elegancia intemporal que ha presentado Bottega Veneta en su colección-aniversario o la mirada nostálgica de un cierto romanticismo italiano reinterpretado por Blumarine.

Para celebrar los cincuenta años de la casa del véneto que ahora está bajo control francés (Kering), su director creativo, el alemán Thomas Maier, hizo recordar sobre la pasarela milanesa el chic de Jackie Kennedy o Farah Pahlevi.

En la cuarta jornada de desfiles en la capital lombarda esetoque lo llevó sobre los hombros Lauren Hutton, de 72 años.

Ese icono de la belleza de los 70 y los 80 paseó un trench béis del brazo de Gigi Hadid, de rosa en un modelo "utility style" de líneas claras, blusa de cuello alto y pantalón con la lejana inspiración de un uniforme militar.

Hutton desfiló con el minibolso rosa que portaba en "American Gigolo" (1980), el filme que coprotagonizó con Richard Gere y que durante décadas simbolizó, con los diseños de Armani que hicieron de este referencia posterior en moda masculina, un cierto estilo italiano que supera las fronteras de las décadas.

De eso se trataba hoy, de resumir, actualizar y relanzar un concepto de elegancia que permanece, que no necesita de logos de la marca estampados, montados, incrustados o bordados.

Para el medio siglo de Bottega Veneto la casa con sede en Lugano (Suiza) mostró la marca propia de sus orígenes: el "intrecciatto", el característico trenzado que la hace reconocible y que esta vez saltó de los bolsos a los hombros y a las solapas.

El cuero en la versión primavera-verano 2017 para la casa italiana se vestirá ligerísimo, como una tela, en cualquier color aunque más para ellas que para ellos, como se vio en el desfile mixto que albergó la Accademia delle Belle Arti milanesa.

Blumarine, casa de moda que ya lleva más de cuarenta años en el sector, también ha echado la vista atrás y colocado a su mujer en países del sur, portando tejidos livianos, como los algodones "sangallo" o el punto de licra "maglina".

Las blusas dejan ver el abdomen, las faldas son largas y amplias, a veces con la cintura anudada, mientras que los tops se reducen y asemejan un sostén, y para los amplios pantalones "palazzo" se ha optado por la seda y de color fucsia.

La cofundadora de la casa, Anna Molinari, explicó que la inspiración para esta colección procede de la fotógrafa, actriz y activista italiana Tina Modotti que vivió en México y que mantuvo una estrecha relación con los muralistas de ese país.

El italiano Antonio Marras presentó, para la firma que lleva su nombre, una colección de 40 modelos inspirados en los años 50 del siglo pasado, en el baile del "twist", en África y en una fiesta en Bamako.

En su presentación reinaron tejidos como el batik, el denim, los macrocuadros en blanco y negro y la combinación de texturas.

Por su parte, la firma Jil Sander -el rumor del próximo relevo de su creador, Rodolfo Paglialunga, precedió a la presentación milanesa- recuperó las hombreras XXL y las rayas, con una inspiración masculina que suprime las formas femeninas: vestirá una mujer de espaldas anchas.