Ante el avance del crimen organizado en nuestro país y el ataque que cobró la vida de un niño y su padre en un barrio de la capital, por parte de sicarios, los protagonistas de las internas coloradas hablaron en grandes rasgos sobre sus planes de Gobierno en materia de seguridad, pero no cuentan con un documento con una hoja de ruta detallada para que la ciudadanía pueda conocer acabadamente cuáles son las propuestas en ese campo.
Desde el equipo de comunicación de Santiago Peña, informaron que darán a conocer los planes de Gobierno “en el momento oportuno”.
En tanto, desde el equipo de Mario Abdo Benítez, señalaron que el documento debe ser ajustado con los asesores antes de poner a conocimiento del electorado.
Lo concreto es que el país está siendo sobrepasado por la criminalidad y no se conocen propuestas de las futuras autoridades para acabar con este flagelo.
Peña en todo momento defiende la gestión de Horacio Cartes al frente del Gobierno y sugiere “redoblar esfuerzos”. En cuanto al crimen organizado, indicó que este flagelo “se siente incómodo” con el Gobierno, ya que según sostuvo, se combatió el doble que en años anteriores, perjudicando grandemente a las organizaciones criminales.
Varias veces habló de continuar con el modelo instalado por Cartes, aunque no hubo avances en materia de lucha contra el narcotráfico, el EPP y otras organizaciones.
También mencionó en una entrevista que no se puede medir como fracaso o éxito la cantidad de secuestrados.
Por su parte Marito, quien cuestiona a Cartes por “dedicarse a la politiquería y defender solamente sus intereses y negocios”, promete que liderará un diálogo con los países vecinos para solicitar ayuda en la lucha contra las organizaciones criminales sin que ello signifique perder la soberanía.
Habló también de recuperar la moral de las fuerzas públicas y de que un presidente debe ser ejemplo por lo que dice que “ya quiere ser comandante en jefe de las Fuerzas Armadas para tomar en serio este flagelo”.
Señaló que se envía mensajes contradictorios desde la presidencia y que por ello no hay resultados.
Indicó también que no tiene nada que le ate a las organizaciones criminales por lo que asegura que será el enemigo número 1 del narcotráfico.
Prometió no seguir con el modelo de “gerentes” que están a cargo de la seguridad del país con el Gobierno de Cartes. Marito habla de devolver la institucionalidad a todos los entes del Estado para que funcionen de otra manera.