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Opinión
lunes 8 de mayo de 2017, 02:00

Buscando la bendición

Sergio Cáceres Mercado – sergio209@lycos.com
Por Sergio Cáceres Mercado

Como nunca, esta búsqueda de candidatos presidenciales es sintomática por la falta de líderes que muestran los partidos tradicionales.

El caso de la ANR tiene en Cartes al gran elector. Todo indica que Santiago Peña será el elegido por el presidente, pero su nula trayectoria colorada hace que buena parte de la dirigencia no lo vea con los mismos ojos con que lo ve aquel. Aunque su repentina afiliación está conectada con su inexperiencia como dirigente político, no es en realidad un problema, pues ya vimos que con Cartes no lo fue para nada. Es decir, que en el fondo a Cartes o a Peña les haya interesado un bledo la existencia de la ANR antes, no fue ni será óbice para que sean candidatos por dicha organización. Acá el problema es otra cosa, no la mística colorada.

Ahora bien, si la resistencia hacia Peña sigue creciendo entre los colorados, pero Cartes de todos modos le da su bendición final, se puede vaticinar una ruptura similar a la ocurrida cuando Blanca Ovelar fue la elegida por Nicanor Duarte y los colorados votaron masivamente por Lugo, ocasionando la histórica salida del partido del Poder Ejecutivo.

Claro que ocho años después el escenario ya no es exactamente el mismo. En primer lugar, Cartes tiene el mal ejemplo de Nicanor, o sea, no debe forzar a las bases a votar por alguien que no les agrada.

En segundo lugar, la oposición no tiene un candidato del perfil que tenía Fernando Lugo en aquel 2007. Ni siquiera el Lugo de hoy es el mismo, y difícilmente obtenga similar caudal de votos, incluso si los colorados se presentan divididos otra vez.

Por lo tanto, la astucia de Cartes se hará patente al no forzar un candidato rechazado por la mayoría de los colorados. Si Peña no logra ser aceptado en un tiempo prudente, Cartes debe bendecir a otro, probablemente uno con la característica requerida de ser un político nacido de las filas militantes de la ANR.

Un candidato con tales características será posiblemente uno de los más poderosos contendientes a la presidencia que jamás se hayan visto en estas elecciones posdictadura stronista. Un colorado aceptado por los dirigentes y las bases, más el barril sin fondo que implica el dinero de Cartes no son poca cosa. Ya Mario Abdo perdió con un anodino Alliana, y todo indica que la historia se repetirá en la interna. La desesperada alianza de Colorado Añetete con el mariscal de la derrota será un error a pagar caro en esa instancia.

Finalmente, si los colorados terminan unidos y con Cartes dispuesto a gastar por el candidato del partido de su propiedad, la gran incógnita será qué hace la oposición ante tal formidable oponente. El dinero es esencial, pero el otro elemento es la inteligencia política, algo que escasea mucho más que la plata en filas opositoras.