21 de septiembre
Miércoles
Mayormente despejado
23°
35°
Jueves
Parcialmente nublado
19°
35°
Viernes
Mayormente despejado
18°
29°
Sábado
Nublado
17°
25°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Opinión
lunes 17 de julio de 2017, 01:00

¡Bienvenido, ministro!

René González Ramos – En Twitter: @ram0srene
Por René Gonzaláz

Ministro, imagino que llega cansado de su extensa gira por Asia, donde visitó tres países: el gigante Japón y los denominados tigres asiáticos, que son Corea y Taiwán.

Sé que estuvo bastante informado de lo que ocurrió en el país durante su ausencia, especialmente en el área que le compete. Igual le cuento algunos de los hechos que se sucedieron cuando usted estaba gestionando donaciones y cooperación internacional.

Al menos cuatro instituciones educativas fueron tomadas nuevamente por estudiantes secundarios, quienes reclamaron en la mayoría de los casos algo tan básico como infraestructura escolar adecuada.

En otros casos el clamor fue el cese de la tiranía hacia ellos y hacia sus padres por parte de funcionarios de la cartera a su cargo, específicamente de directores y docentes.

Son denuncias recurrentes que aún no han sido atendidas a profundidad. Cansa repetir, pero no por ello deja de ser relevante que por ejemplo todavía están pendientes las obras en 676 escuelas de todo el país. Los fondos para estos trabajos están disponibles desde hace cuatro años, pero no se utilizaron todavía por falta de gestión, según usted mismo suele resaltar.

Estas tomas, por si no lo sabe, tuvieron respuestas inmediatas no muy dignas de lo que se espera de representantes del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) en pleno siglo XXI. Como ocurrió en el Saturio Ríos de San Lorenzo, algunos asesores prefirieron lanzar más leña al fuego, como se dice, en lugar de apaciguar los ánimos y tratar con los chicos.

Usted ya conoce el desenlace que tuvo una situación similar en la misma entidad, cuando era otra persona quien estaba al frente.

Estas situaciones demuestran que de momento, el paso de Ministerio de Ciencias, en vez de Cultura, no pasa de ser solo una modificación de la denominación en la entidad.

Durante su estadía en el continente oriental, donde consiguió pianos y computadoras para las escuelas públicas, un grupo de alumnos decidió devolver los libros de texto que usted prometió les servirían para una educación de calidad.

"Solo dos de los catorce libros nos sirven de acuerdo con nuestro plan de estudios", manifestó uno de los jóvenes.

Pero quizás lo más extraño que ocurrió cuando usted, ex presidente de la Juventud del Movimiento Popular Colorado (Mopoco), estaba fuera del país, fue la decisión del MEC de censurar los debates de los centros de estudiantes en los colegios. Ahora hasta los conversatorios que plantean los jóvenes deben pasar por esa burocracia tan criticada.

Encima los directores, que ya son pedagogos, administradores, porteros, madres y padres a la vez, deben además fungir de moderadores de estas charlas.

La comunidad educativa espera que ahora que volvió, se retracte de esta medida. Eso es todo y una vez más, ¡bienvenido, ministro!