Una situación de insalubridad y de alto riesgo sanitario, por favorecer la proliferación de insectos vectores de enfermedades que pueden ser mortales, se tiene actualmente en Asunción, debido a la gran cantidad de vertederos clandestinos.
La basura pública, que es un problema que no ha podido ser erradicado por las distintas administraciones municipales, inunda avenidas, calles y cuanto espacio público haya en los distintos barrios capitalinos, degradando la calidad de vida de los frentistas.
Desde basurales que obstruyen por completo el paso por las veredas y casi cierran la circulación vehicular por las arterias conforman un panorama que se traduce en olores nauseabundos y aparición de todo tipo de alimañas.
En la mayoría de los casos, cubiertas en desuso en gran cantidad convierten a estos vertederos en potenciales criaderos de mosquitos, en momentos en que se tiene una circulación activa del Aedes aegypti, vector de los males de chikungunya, dengue y zika.
El director de Aseo Urbano de la Comuna asuncena, Wilson Rojas, señaló que de 120 puntos de acumulación de desechos públicos que eran levantados en forma diaria, estos aumentaron a 180 en los últimos meses.
El funcionario resaltó que el retiro de estos sitios de vertido irregular de desperdicios demanda un gran esfuerzo por parte de las cuadrillas en cuanto a personal e insumos, puesto que a las pocas horas de su limpieza, de nuevo se vuelve a arrojar basura en el lugar.
vertederos. En un recorrido por la Capital se constató la existencia de numerosos basurales en la vía pública.
Uno de ellos se alza sobre 18 Proyectadas (Acá Yuasa) e Iturbe, el cual bloqueó por completo la acera de la escuela y parroquia San Alfonso, extendiéndose incluso a parte del empedrado.
Otro se tiene sobre Guatemala casi avenida Félix Bogado, donde también la vereda se encuentra cerrada totalmente.
Sobre 21 Proyectadas y en zonas cercanas a refugios de damnificados, así como en distintas esquinas de Sajonia, la basura se acumula en grandes volúmenes.