REUTERS
Montevideo-Uruguay
El gobierno uruguayo dispuso el retiro de los militares que custodiaban una polémica planta finlandesa de celulosa, que es rechazada por la vecina Argentina, dijo ayer un medio local.
La instalación de la fábrica de Botnia en el lado uruguayo de un río limítrofe desató un diferendo diplomático entre ambos países, debido a que Buenos Aires teme que contamine el ambiente.
Asimismo, manifestantes argentinos que se oponen al emprendimiento mantienen interrumpido un paso fronterizo desde hace varios días.
La medida de Montevideo de enviar efectivos del Ejército a la zona había sido catalogada por Argentina como una provocación.
“Según constató el corresponsal de (el diario) El País en Fray Bentos, las carpas que los soldados habían levantado en las inmediaciones de Botnia, el sábado ya no estaban”, publicó el diario de Montevideo.
Fuentes del gobierno no estaban inmediatamente disponibles para confirmar la noticia.
Uruguay había ordenado la custodia militar de la planta a fines de noviembre. En la primera parte del operativo, apenas unos 60 militares se habían desplegado sobre algunas zonas del perímetro de la fábrica.
Por un decreto del presidente Vázquez se había asignado al Ministerio de Defensa y, en particular, al Ejército la vigilancia del predio de Botnia para impedir el ingreso o egreso al mismo de cualquier persona, en la faja final del perímetro exterior, excluyendo el acceso al mismo.
La decisión del gobierno se basó en algunos hechos ocurridos dentro y fuera del predio, además de la hostilidad argentina por parte de ecologistas de Gualeguaychú, que mantienen cortado el puente que une esa ciudad con Fray Bentos en Uruguay, en protesta por la construcción de la planta de celulosa.
La presencia de militares en la planta de Botnia había sido también duramente criticada desde Argentina y el presidente Kirchner dijo que su país no merecía “semejante afrenta”.
Uruguay defiende el proyecto de Botnia, que totalizará una inversión de unos 1.100 millones de dólares, y argumenta que utilizará la mejor tecnología disponible y no contaminante.
De nuevo en La Haya
El conflicto entre ambos países vivirá hoy y mañana una nueva etapa, cuando se realicen las audiencias en la Corte Internacional de La Haya donde Uruguay llevó una demanda contra Argentina por los bloqueos de los ambientalistas.
Buenos Aires ya había demandado a Uruguay ante ese organismo por la presunta violación de un tratado bilateral que obliga a consultar al país vecino cuando se realice un emprendimiento que pueda afectar el río. La corte aún no dio el fallo final. Argentina buscará demostrar que posee “una política de disuasión” en los cortes con el objetivo de refutar la demanda de este país. La delegación argentina intentará mostrar que “no promueve” el bloqueo en un paso fronterizo que realizan los habitantes de este país en rechazo a la instalación de una papelera por parte de la finlandesa Botnia en Fray Bentos.