Editorial

Una perversa maniobra que somete aún más a la Justicia

La designación del legislador colorado cartista Hernán David Rivas como nuevo representante de la Cámara de Diputados ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), sin contar con matrícula de abogado y no haber litigado jamás, registrándose como profesional del Derecho a último momento para acceder al cargo, constituye una perversa y grosera maniobra que somete aún más a la Justicia a sectores de poder político, contradiciendo la promesa del actual presidente Abdo Benítez de que avanzaría en buscar la independencia judicial. La ciudadanía no debe renunciar a la lucha por evitar estas componendas que impiden el buen funcionamiento de las instituciones democráticas.

En un inesperado golpe político, una mayoría de 43 miembros de la Cámara de Diputados procedió esta semana a remover al legislador colorado abdista Ramón Romero Roa, diputado por Alto Paraná, como representante del órgano legislativo ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) y designó en su lugar al diputado colorado cartista Hernán David Rivas Román, de Itapúa.

Además de ser una perversa y grosera maniobra que busca someter aún más al sistema de Justicia ante los designios de sectores del poder político, en este caso del movimiento interno que responde al ex presidente Horacio Cartes, con sus actuales aliados en el Congreso, el hecho resulta aún más grave para el funcionamiento de la institucionalidad democrática.

Esto es así, ya que se reveló que el recién designado diputado Rivas ni siquiera contaba aún con una matrícula de abogado y no había litigado jamás como profesional del Derecho, lo cual implica una casi nula experiencia en el campo en que debe entrar a juzgar a los magistrados judiciales y agentes fiscales sobre la capacidad y desempeño de los mismos en litigios.

Una vez más, se demuestra que antes que buscar a las personas más capaces y correctas para los altos cargos que deben incidir en el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas, la clase política y los representantes políticos buscan imponer a figuras que representen a sus ambiciones y puedan ser manejadas respondiendo a sus intereses sectarios.

Esta alevosa y vergonzosa campaña se puso aún más de manifiesto cuando la propia viceministra de Educación Superior confirmó que el diputado Rivas obtuvo el registro de su título de abogado apenas pocas horas antes de presentarse a jurar su nuevo cargo.

El movimiento Honor Colorado obtiene, con esta movida, otro importante espacio que le puede permitir interferir en los casos abiertos que enfrentan las autoridades políticas, tras haber logrado la también cuestionada designación del abogado César Diesel como nuevo ministro de la Corte Suprema de Justicia y mantener estrechos vínculos con la actual fiscala general del Estado, Sandra Quiñónez.

No hay que olvidar que el nuevo integrante del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, David Rivas, es sobrino del diputado colorado cartista por Paraguarí, Tomás Rivas, imputado por estafa y cobro indebido de honorarios en el caso de los caseros pagados con dinero público descubiertos por una investigación periodística de este diario en 2017, a quien el cartismo busca salvar de todas maneras de las garras de la Justicia.

La irregular designación de una persona que no tiene absoluta preparación para la importante función de poder juzgar y remover del cargo a magistrados judiciales y agentes fiscales, constituye un grave retroceso en el necesario y urgente proceso de buscar la independencia del sistema judicial, contradiciendo abiertamente las promesas electorales del actual presidente de la República, Mario Abdo Benítez, en ese sentido.

La ciudadanía no debe renunciar a la lucha por evitar estas componendas que impiden el buen funcionamiento de las instituciones democráticas.

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