29 ene. 2026

Un ente supranacional debe dirimir el conflicto

Guillermo Pérez-Holanda es abogado especialista en comercio internacional y secretario general de la Asociación de Exportadores del Norte de España. El conflicto bananero le motivó unas reflexiones.

Por Juan Montaner
jjmontaner@yahoo.es
Para Guillermo Pérez-Holanda, invitado por la Universidad Católica y el Banco Interamericano de Desarrollo a dictar un curso de Capacitación en Técnica Legislativa, la solución de problemas como el de la banana está en crear estructuras supranacionales. Ellas impondrán sanciones a los Estados que no sólo actúen en contra, sino también omitan realizar acciones en favor de la libre circulación de productos.
En las luchas parecidas entre los más competitivos agricultores españoles y los franceses se veían ataques con los productos, al final, en el pavimento, “Francia miraba a otro lado”, recuerda Pérez-Holanda. “Pero fue obligada a pagar por esas omisiones”.
El desarrollo de los países de un bloque regional debe ser entendido por los actores de cada país. Así, España era receptora de fondos de cohesión en Europa, ahora le toca ser cotizante.
La dura reconversión. En la integración, y de cara a un nuevo mundo, se exige un precio de reconversión: Abandonar actividades hacia los que las hacen mejor. “Los puestos de trabajo se amortizan para crear otros nuevos”, explica. “Esto lleva hacia donde está el futuro”.
En ese proceso, si bien los Estados cuidan los intereses de sus ciudadanos, al reconocer un tribunal arbitral para todos permiten sentar una jurisprudencia que facilitará la vida en común futura.
OrdenamiENto jurídico. Pérez-Holanda señala que del mundo del “hombre como lobo del hombre”, es el ordenamiento jurídico el que permitirá avanzar en la integración. Será así el comercio el sustituto civilizado de la guerra, lográndose la solución de las controversias económicas.
Poder de elección. Los consumidores deben tener conciencia de que su libertad de elegir les dará un poder de decisión hasta para ayudar, premiando los buenos valores de los productores. “Los anglosajones tienen claro esto”, sostiene Pérez-Holanda, comentando ese poder individual de cada consumidor.
En la dicotomía entre proteccionismo y liberalismo, por el lado de la producción, hasta la misma Europa verá acabarse su Política Agrícola Común con los empresarios que deciden llevar su producción, sobre todo a Brasil, e incluso Bolivia, señala.
formación. Para que el funcionario entienda estas situaciones es necesario un proceso de formación continua. “En Europa lo hacemos mucho con los empresarios y los agentes del sector público”.
Esto permitirá ver que “hay que trabajar y no conformarse”. Los procesos formativos logran que la persona al frente en la toma de decisiones esté preparada. “Así deberá tener claro que el crecer implica la libre circulación”.
A los productores formoseños de las amenazas, deberán señalarles nuevas oportunidades. “Ahondar en otras oportunidades es lo que deben hacer. El miedo no es una buena consigna. Se debe ahondar el concepto filosófico. Chile, en Latinoamérica, abandonó el proteccionismo. Hubo sectores que desaparecieron, pero otros nuevos conquistan, incluso a Europa”, clarificó Pérez-Holanda.