11 jul 2026

Un almuerzo solidario alegró la Navidad de mil niños ribereños

El comedor Ko’êju ofreció un festejo para los chiquitos de los barrios de la Chacarita. Juegos y regalos completaron la jornada, que fue posible gracias a la colaboración de personas de buena voluntad.

Por Patricia Cañete
patriciac@uhora.com.py

Cientos de rostros encendidos de tanta alegría, al recibir el anhelado regalo de Navidad, fueron posibles ver en 1.500 niños de la zona ribereña que compartieron ayer una Navidad familiar en la plaza Comuneros del microcentro de Asunción. Juegos, cantos, caramelos y torta. Nada faltó en el cumpleaños de Jesús ofrecido por los voluntarios del comedor Ko’êju, de la Iglesia Centro Familiar de Adoración, para los chicos de los barrios aledaños.
Cansados de tanto ajetreo y con el calor abrasador de ayer, a las 11 llegó el momento más esperado: la entrega de regalos. Sofía soportó el intenso calor mientras aguardaba su turno. No podía con la curiosidad de saber qué le entregarían, finalmente vio una muñeca con los cabellos y ropa de color fucsia y no cabía en sí de la emoción. La contempló unos instantes y no quiso sacarla del envoltorio: “se va a ensuciar”, explicó, y con una expresión de satisfacción buscó a su madre entre la multitud y fue corriendo a su encuentro para mostrarle su regalo de Navidad.
Un plato de estofado con arroz fue el menú preparado por el voluntario Victoriano González, acompañado de un vaso de gaseosa y de postre, torta. Miguelina González llegó hasta el lugar con sus tres hijos Jacqueline, Feliciana y Pedro, para “que se diviertan un rato”, contó, ya que estaban un poco tristes porque les dio la noticia de que no tendrían nada nuevo para la Nochebuena.
“Mi patrona me va a pagar recién el 27 y no tengo dinero para comprarles nada”, explicó. Miguelina es limpiadora desde hace cinco años y con sus G. 390.000 que gana mensualmente alimenta y envía a la escuela a sus hijos. Hoy la cena en su hogar será una más, según la mujer, ya que no podrá preparar el asado que tanto quería. “Junté un treinta mil con el reciclaje que hice ayer, con eso voy a ver qué preparo para la cena, voy a buscar algo barato. Nunca hacemos gran cosa, pero esta vez creí que iba a poder preparar algo más rico”, manifestó. Tenía pensado regalar ropas usadas a sus tres hijos, compras que según sus cálculos podrá hacerlo a fin de año. “Hago de todo para ellos y espero que podamos pasar mejor el Año Nuevo, porque esta Navidad ya no se va a poder”, se resignó.

APOYO. Setenta personas participaron voluntariamente en la mañana de ayer y el almuerzo fue posible gracias a la colaboración de diferentes empresas como Pulp y Coca Cola, que donaron las gaseosas para los chicos, y la entidad Yacyretá, que facilitó los toldos para cubrir a la gente del intenso sol, además de los más de 1.000 regalos para los agasajados. La colaboración de gente anónima también hizo posible la elaboración del menú con la entrega de verduras, arroz, carne y pan. “Estamos muy agradecidos con todo lo que recibimos”, expresó Nadia Morales, coordinadora del evento.

COMEDOR. Desde hace tres años funciona al costado del Congreso el comedor Ko’êju, donde reciben alimento y atención más de 250 niños de los barrios Chino, 3 de Febrero y Pasillo de la Chacarita. La intención es brindarles una ayuda integral, atendiendo a que son chicos de familias de escasos recursos económicos.

Emilio Abreu
pastor

“Erradicar la
pobreza del país”

“Este es un proyecto denominado Hambre Cero, en lo espiritual y en la comida. La meta es llegar a mil niños en toda la ribera; queremos erradicar la miseria y la pobreza, y eso se cambia con educación y capacitación”, manifestó el pastor.

Miguelina González
madre

“Nunca se acuerdan
de nosotros”

“Es lindo lo que hacen para los niños, porque no recuerdo que hayan echo nada parecido para la gente de este sector tan olvidado. Estoy emocionada y muy contenta porque alegraron a mis hijos. Estoy feliz”, expresó la mujer.