EFE, AFP y REUTERS
BUENOS AIRES, ARGENTINA.
La tregua de 60 días acordada por los ecologistas argentinos que bloquean desde 2006 un paso fronterizo con Uruguay abre nuevas perspectivas de solución al conflicto por la instalación de una papelera en territorio uruguayo, afirmaron autoridades y activistas de Argentina.
“Es una muy buena noticia”, declaró el canciller Jorge Taiana, al aplaudir la decisión de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú de levantar desde el sábado y por dos meses el bloqueo en el paso a la vecina localidad uruguaya de Fray Bentos, donde funciona desde 2007 la papelera de la firma finlandesa UPM (ex Botnia).
Bajo presión de una demanda penal del Gobierno argentino, que al igual que el uruguayo quiere que el desbloqueo sea permanente, los asambleístas de Gualeguaychú pusieron como condición que haya un control conjunto dentro de las instalaciones de la fábrica.
También reclamaron que el Gobierno de Cristina Fernández desista de la demanda penal con duros cargos presentada contra los responsables del corte del paso a Fray Bentos.
Taiana dijo a los periodistas que la tregua “va a permitir trabajar con más entusiasmo en lograr un efectivo cumplimiento del fallo” de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que en abril pasado recomendó a ambos países hacer un control conjunto del río Uruguay, de administración compartida.
Luis Leissa, abogado de la asamblea ecologista, opinó a su vez que la tregua de dos meses “fue un gesto de madurez”, porque el bloqueo fronterizo había pasado al primer plano cuando “en realidad” Gualeguaychú “es víctima” de la decisión uruguaya de permitir la instalación de la planta de UPM sin consultar con Argentina.
Los debates de la Asamblea de Gualeguaychú, que transmitieron varios canales de televisión, fueron seguidos paso a paso por la presidenta Fernández y miembros de su gobierno con la esperanza de que los ecologistas optaran por la tregua, dijeron fuentes oficiales.
En su extenso dictamen del 20 de abril pasado, la CIJ consideró que no se han demostrado daños por contaminación producida por la planta finlandesa, capaz de producir más de un millón de toneladas de pasta de celulosa al año.
Pero la Corte dictaminó que las autoridades uruguayas violaron el Tratado del Río Uruguay al autorizar de modo unilateral la instalación de la fábrica.
Mientras, el asambleísta José Pouler dijo que la decisión de entrar en una tregua fue “muy positiva” y expresó su deseo de que no haya necesidad de “un reinicio” de la protesta.
INCERTIDUMBRE
Los empresarios de la localidad uruguaya de Fray Bentos manifestaron “incertidumbre” ante el anuncio de la reapertura temporal del paso por el puente que les une a Argentina, cortado desde 2006 por ecologistas que se oponen a una papelera finlandesa instalada en Uruguay.
“Veo muy pocas posibilidades de que esto salga bien y veo más posible que en 60 días los asambleístas vuelvan a cortar la frontera”, señaló Leopoldo Cayrus, portavoz de los empresarios fraybentinos afectados por el bloqueo. Los empresarios uruguayos tienen “mucha incertidumbre”, porque aseguran que dentro de la misma asamblea existen “divisiones internas y posiciones extremas que solo generan más dudas”. El ambiente entre los comerciantes de Fray Bentos, que tuvieron que cerrar sus negocios cuando en noviembre de 2006 los activistas argentinos iniciaron el corte de forma definitiva, “sigue raro y complicado”, aseguró su portavoz.
El ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez dijo estar “completamente de acuerdo” con que el control que se realice sea “técnico”, no “político”.