26 ene. 2026

Techi Velilla: “El desarrollo de un país comienza por su gente”

maia_galeano

Teresa Rivarola de Velilla, más conocida como Techi Velilla, considera su recorrido profesional como un viaje de aprendizaje y servicio, pues además de su carrera en el sistema financiero, siempre estuvo vinculada a causas sociales y organizaciones de la sociedad civil. De hecho, en sus cuarenta años de carrera en el sector, siempre impulsó proyectos que abrieran oportunidades para quienes más lo necesitaban, “especialmente para mujeres rurales”, según ella misma afirma, al tiempo de recordar a su madre, quien perteneció al sector rural.

Techi Velilla es licenciada en Ciencias Contables y máster en Administración de Empresas por la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción. Fue reconocida por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como una de las mujeres pioneras en microfinanzas en América Latina; fue presidenta del directorio de la Agencia Financiera de Desarrollo de Paraguay (AFD) y de la Red del Pacto Global Paraguay. Además, estuvo al frente de la Financiera El Comercio.

“Cada paso en mi carrera estuvo guiado por la convicción de que el desarrollo de un país comienza por el desarrollo de su gente”, asegura. En ese sentido, se puede mencionar como ejemplo de su aporte al desarrollo: el impulso del microcrédito para mujeres rurales a través de la metodología de bancas comunales en Paraguay. Dicha iniciativa permitió que más de 56.000 personas –en su mayoría, mujeres– accedieran por primera vez al sistema financiero. “Transformaron sus vidas, la de sus hijos y apoyaron el desarrollo de sus comunidades”, dice Techi sobre el impacto del proyecto.

MAPA: ABRIENDO CAMINOS

Actualmente, uno de los proyectos en los que participa Teresa es Mapa: Abriendo Caminos, el cual consiste en el primer laboratorio de creatividad del Paraguay, dedicado a potenciar el desarrollo humano de niños y niñas de 7 a 12 años a través del arte, el juego y la colaboración. “En Mapa, mi rol es acompañar y sumar desde la experiencia, pero sobre todo aprender de la energía y la creatividad de los más jóvenes”, señala.

Para ella, Mapa es mucho más que un proyecto artístico: “Es un espacio donde la sociedad civil se une para abrir caminos, para que cada niño y niña descubra su potencial, desarrollen habilidades blandas y se sientan protagonistas de su propio desarrollo”.

La iniciativa también beneficia a niños y niñas del sector rural y de comunidades indígenas: este mes, la organización lanzó la 12ª revista de Los viajes de Apolo, el material ilustrado y educativo que presenta de manera divertida datos, cuentos, desafíos, esta vez sobre la Reserva del Mbaracayú, traducido al nivaclé y guaraní.

Los viajes de Apolo sale a la venta desde el 2022 y cuenta con 12 números ya publicados. Cada publicación presenta una temática diferente, y por cada ejemplar vendido, la organización entrega una revista a la comunidad indígena Uj’e Lhavos de la ciudad de Filadelfia, Chaco.

PACTO GLOBAL Y RSE

Cuando a Techi Velilla le tocó ocupar la silla presidencial del Pacto Global recuerda que “Paraguay era un país que empezaba a afianzarse en la sostenibilidad y la responsabilidad social como parte de su identidad”. En ese entonces había mucho por hacer y comenta que el Pacto Global fue catalizador de una energía colectiva que invitaba a soñar y construir. Bajo la dirección de Teresa Velilla, el Pacto Global gestionó la donación de 10.000 kits de detección del coronavirus al Ministerio de Salud durante la pandemia.

La profesional es conocida por su visión sobre el compromiso y rol fundamental de las empresas en términos de sostenibilidad, inclusión y educación financiera. Como referente en esos ámbitos, habla al respecto de la responsabilidad social empresarial (RSE) en Paraguay, y explica que esta ha experimentado una evolución significativa en los últimos cinco años.

“En sus inicios, la acción social empresarial se enfocaba principalmente en la filantropía: donaciones, apoyo puntual a causas y proyectos solidarios”, añade. Con el tiempo, ese enfoque se transformó en una visión más estratégica, dando lugar a la RSE y posteriormente a la sostenibilidad, donde las empresas comenzaron a integrar prácticas responsables en sus operaciones y a medir el impacto ambiental y social de sus actividades.

Hoy, inclusive se habla de “el valor compartido”, que según la óptica de la empresaria implica que las empresas y organizaciones ya no solo buscan hacer el bien como un acto aislado, sino que integran el propósito social en el corazón de su modelo de negocio.

ROL DE MADRE

“Ser madre no ha sido solo un rol, ha sido el latido más fuerte de mi vida”, expresa Velilla, quien con su esposo, Pablo, tienen tres hijos: Paula, Diego y Guillermo. “Paula, la mayor, tiene ya dos niñas, y Guillermo nos trajo dos varones”, señala. Sobre la siguiente generación que la sucede sostiene que cada uno de sus hijos está trazando su propio camino, con sus tiempos, pasiones y búsquedas propias. Aunque no puede asegurar de que su descendencia siga sus mismos pasos, sí afirma con profunda gratitud que los valores que les ha transmitido “se reflejan en sus decisiones cotidianas”.

“Y si algo me define como mujer y como madre, es ese compromiso profundo con el otro: con sus sueños, con sus miedos, con su crecimiento”, puntualiza. Argumenta que educar no es moldear, sino acompañar con amor y firmeza, confiando en que cada uno encontrará su luz.

Finalmente señala a su madre como su luz, motor e inspiración. “Ella vino del sector rural y fue una mujer de mucha determinación y con un corazón enorme”, finaliza.

Más contenido de esta sección