De acuerdo con lo señalado por los analistas, la política tributaria debe contribuir con otras políticas del Estado, como la prevención de enfermedades y accidentes de tránsito. Ello, atendiendo que el Estado destina una gran parte de su presupuesto para atender a pacientes víctimas de accidentes de tránsito protagonizados por conductores ebrios, y también a la atención de enfermedades causadas por el tabaquismo y la adicción a bebidas alcohólicas.
Dirigido. El planteamiento es que la recaudación de impuestos originada por productos nocivos para la salud debe destinarse a atender estos sectores en forma dirigida y no debe engrosar el presupuesto general.
El Ministerio de Hacienda analiza la posibilidad de incrementar de 13% a 14% la tasa del ISC aplicada a los productos derivados del tabaco, y del 9% al 14% la tasa aplicada a las bebidas alcohólicas. Estima que esta modificación dejará al fisco un ingreso anual de USD 100 millones, aproximadamente.
Tanto Talavera como Garcete coinciden en que el incremento de la tasa para estos productos tendría que ser como mínimo entre el 3% y el 5%, pues debería existir una plena coincidencia en que los productos que dañan la salud son los que tendrían que contribuir en mayor medida a las arcas del Estado.
Entretanto, el analista económico Ricardo Rodríguez Silvero explicó que en Paraguay la presión fiscal sin impuesto al valor agregado (IVA) aplicada a los productos derivados del tabaco es del 6,60%, en tanto que la presión fiscal con IVA es del 17,30%. Esto incluye los impuestos sobre el precio de venta final al consumidor, denominados tasas efectivas (ver infografía).
Comentó que estas tasas efectivas son aplicadas sobre el precio de venta de la marca más vendida hacia julio de 2012 (tomando la primera columna, incluye solo los impuestos que gravan los cigarrillos, sin IVA u otros tributos indirectos de tipo general; que sí son incluidos en la segunda columna). Recordó que no siempre es posible comparar la imposición internacionalmente, ya que la base imponible no suele ser la misma en todos los países.
Además de elevar las tasas del ISC a cigarrillos y bebidas alcohólicas, el Ministerio de Hacienda estudia la posibilidad de incrementar las tasas a las armas, joyas, y extender el alcance del tributo a los servicios de telecomunicaciones (llamadas) y juegos de azar.