Vecinos de la zona protestaron el fin de semana último en contra de estas obras que –según denunciaron– han secado históricos manantiales del lugar.
Tras la verificación, los agentes de la Dirección de Fiscalización Ambiental Integrada (DFAI) constataron la reducción del nivel en los pozos, de nivel freático (agua subterránea) y la desaparición de nacientes en toda la zona de influencia de dichos edificios, de 24 pisos cada uno.
No obstante, el proyecto de ejecución cuenta con licencias ambientales, según dos declaraciones de la Dirección General de Control de Calidad Ambiental y Recursos Naturales; una fechada el 26 de marzo de 2013 y otra en agosto de 2013. Además cuenta con sus respectivos estudios de impacto ambiental.
La fosa para el cimiento tiene una dimensión de 4.200 metros, con una profundidad promedio de diez metros aproximadamente.
Se elevaron los antecedentes a la asesoría jurídica para un sumario que derivará pronto en un dictamen, según informó la Seam.