03 ene. 2026

Se reúnen diferentes etnias en Bolivia para zanjar el conflicto

AFP

ENBOCADA, BOLIVIA

Una misión oficial encabezada por el canciller David Choquehuanca, líder de la etnia aymara, inició un diálogo “de indígena a indígena” con delegados de los 1.700 nativos amazónicos que marchan desde la Amazonía hacia La Paz, en contra de la construcción de una ruta.

La reunión, la séptima desde que se inició la marcha el pasado 15 de agosto, intenta abrir negociaciones acerca de una plataforma de 16 puntos. Entre ellos, la negativa de los indígenas a la construcción de un tramo de una carretera de 603 km., que atraviesa una reserva ecológica.

La presencia de Choquehuanca en la reunión obedece al deseo de los indígenas amazónicos de hablar “de indígena a indígena”, según dijo el lunes Jorge Mendoza, vicepresidente del comité político del movimiento originario.

ETNIA AYMARA. El jefe del Gabinete de los ministros del presidente Evo Morales, perteneciente a la etnia aymara, igual que el mandatario, invocó al diálogo con el argumento de que “no deben producirse enfrentamientos ni tensiones entre los bolivianos”.

Antes de iniciar la reunión, un líder de la etnia guaraní, Celso Padilla, dijo que “hay que ver aún con qué posición vienen los ministros”, luego de seis intentos fallidos de instalar el diálogo.

Los indígenas no quieren retroceder en su rechazo al segundo tramo de la ruta que el Gobierno de Evo Morales proyecta construir con financiamiento brasileño, y que, de concretarse, partirá en dos el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), que ocupa un millón de hectáreas ricas en flora y fauna, habitadas tradicionalmente por varias etnias amazónicas.

Antes del inicio del conflicto, el jefe de Estado había manifestado que la carretera se construiría por el medio de la reserva ecológica, a pesar de las protestas de los movimientos sociales y algunas organizaciones no gubernamentales que sostienen la marcha con recursos y logística. Padilla espera que el diálogo con Choquehuanca concluya con resultados, a pesar de que mantiene firme su rechazo a la construcción de la carretera y su reclamo, entre otros, de suspender la exploración petrolera en la zona del Aguaragüe, al sur, principal reservorio hidrocarburífero del país. Morales consideró este punto de inatendible, porque supondría suspender exportaciones de gas natural a Brasil y Argentina y cortar abastecimiento interno.

Los indígenas hicieron un alto en la caminata, que comenzó hace casi 30 días en el villorrio de La Embocada, tras caminar unos 250 km., para abrir una nueva mesa de diálogo luego de seis intentos fallidos.

GOBIERNO OFRECE DIÁLOGO DIRECTO CON EL PRESIDENTE

El Gobierno boliviano volvió a ofrecer este martes a los dirigentes de indígenas amazónicos, que marchan desde el pasado mes contra una carretera, un diálogo directo en La Paz, con el presidente Evo Morales, para zanjar las diferencias. “El presidente está dispuesto a ir al diálogo”, afirmó el canciller, David Choquehuanca, cabeza de la comisión gubernamental que se reunió este martes con aborígenes amazónicos en el villorio de La Enbocada, unos 350 km. al noreste de La Paz, a donde llegaron los manifestantes el domingo. “Se puede armar una comisión de dirigentes” que vaya a La Paz, acotó el jefe de la diplomacia boliviana, que, por su condición de aymara, se convirtió temporalmente en la esperanza para abrir conversaciones con los indios amazónicos, que rechazan una ruta de 300 km., financiada por Brasil, y cuyo trazado atravesará una reserva ecológica en el centro del país.