Un envío de 1.400 latas de tomates triturados a Málaga, España, levantó las sospechas de las autoridades aduaneras en la mañana de ayer en Puerto Fénix, en Mariano Roque Alonso. Horas después, agentes de la Policía Nacional encontraron un total de 300 panes de cocaína, escondidos en los envases de metal, que totalizaron 338 kilos del polvo blanco.
Las latas incautadas son de la marca Isgro y fueron exportadas por la empresa Avati, perteneciente a Carlos Alberto Echagüe, detenido por la Fiscalía y hasta ahora el principal investigado.
En su defensa, Echagüe aseguró que la carga pertenece a un ciudadano chileno, llamado José Irribarra, que le cobró 500 dólares para encargarse de la logística del envío.
En ese sentido, Echagüe contó que en marzo del año pasado ya hizo una operación similar con Irribarra, al enviar un container lleno de yerba, también a Málaga.
Además, dijo que la carga primero iba a ser exportada por la firma JAVS, que según Echagüe es de un tal Juan Vera, y que tiene un documento rubricado por escribanía que lo exonera de responsabilidad y compromete a JAVS.
“Yo no sabía el contenido de las latas y tengo un documento que me aclara que no soy responsable de eso. Niego cualquier vínculo con el narcotráfico”, expresó Echagüe.
El fiscal del caso, Jorge Kronawetter, también ordenó la detención del despachante de la carga, una auxiliar aduanera y el secretario de Echagüe.
ORIGEN. Agentes de la Coordinación Administrativa de Investigación Aduanera relataron que les llamó la atención un envío tan importante de tomates triturados a España, debido a que Paraguay no suele exportar este tipo de productos a Europa.
Debido a que el escáner de Aduanas estaba en mantenimiento, los agentes tuvieron que hacer una inspección física. Las primeras latas que verificaron contenían paquetes de polvo blanco que posteriormente dieron positivo a cocaína.
Sobre el punto, los funcionarios aduaneros, que trabajan en conjunto con agentes de la Unidad de Inteligencia Sensible de la Policía (SIU) y de la Senad, manifestaron presumir que la carga habría sido preparada ya en otro país e ingresada al país de contrabando.
La información que traían las latas indica que se trata de un producto elaborado en La Colmena, Departamento de Paraguarí. El hecho de que la palabra “Paraguary” esté mal escrita también llamó la atención de los intervinientes.
De acuerdo con los cálculos preliminares de los policías que participaron del procedimiento, cada paquete del polvo blanco pesa un poco más de 1 kilo y en total fueron incautados 300 paquetes.
El fiscal Kronawetter comentó que hoy definirá la situación procesal de Echagüe y el resto de los sospechosos. Al respecto, dijo que estos se exponen a una alta pena carcelaria por la figura de tráfico internacional de estupefacientes.