03 ene. 2026

Rolando Chaparro, un artista que se arriesga y que sale airoso

Por Roberto Gómez Palacios

rogomez@uhora.com.py

Rolando Chaparro tiene una nueva expresión para estimular a sus seguidores. Con la creación de su disco Brasil 6x8, lanzado el miércoles, en el teatro Tom Jobim de la Embajada del Brasil, vuelve a nutrirse de la mezcla exitosa de distintas características musicales.

Las versiones netamente instrumentales suenan muy interesantes y, por sobre todo, novedosas. Por ello cumple nuevamente con el objetivo de instalar su nombre como un artista que arriesga y que sale airoso de esa difícil prueba.

La música brasileña, sobre todo de los compositores a quienes rinde tributo, tiene un sabor especial y no es precisamente la música popular que se consume en el país. De la mano de Rolando y sus músicos cae como una extraña sensación de reminiscencias.

Transformar los ritmos del vecino país al característico de Paraguay, conocidos a través de la polca y la guarania, requiere de astucia, talento y creatividad, que el artista maneja con soltura, salvo en su pronunciación del portugués (el mismo Rolando dice no estar al nivel de lo que pretende).

A ese nuevo fenómeno, que indica una evolución en la carrera del compositor, no se limita su esencia rockera, que se constituye en el eje principal de la propuesta Brasil 6x8.

Los matices que desarrolla en la armonía, los arreglos bien estructurados y llamativos -como la incorporación de voces en el acompañamiento- indican su buen manejo de estilos. Ellos se conectan en la correcta coordinación de los tiempos y el buen uso de la técnica.

Y en su homenaje no olvida la lengua de esta tierra. El portugués sufre una variación exquisita al traducirse al guaraní, como en el caso de la canción Opa Techaga’u, una versión de Chega da saudade, cantado por Livio Sánchez, como invitado especial.

Las canciones no pierden su esencia original y son reconocidas al ser escuchadas. Así, el material discográfico incluye temas como Corcovado, de Tom Jobim; Ciertas cosas, de Lulu Santos; Insensatez, de Jobim y Vinicius de Moraes; Casi un segundo, de H. Vianna; Incompatibilidad de genios, de Joâo Bosco; Ideología, de Cazuza; Saúde, de Rita Lee, y Pobres poderes, de C. Veloso, entre otros.