Un pedido para que la Comuna capitalina tome todas las previsiones para enfrentar una crecida que podría llegar a 7 metros en Asunción, dependiendo del comportamiento que experimente el fenómeno de El Niño en lo que resta del año, fue hecho por el titular de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Joaquín Roa, al intendente Mario Ferreiro.
En nota remitida al jefe comunal, ingresada bajo número de expediente 21.863/18, Roa hace referencia al documento “Proyección Climática e Hidrológica del río Paraguay en Asunción”, preparado por la Dirección General de Gestión de Riesgos y Desastres de la institución comunal, donde se advierte sobre la altura que puede alcanzar nuestro principal afluente.
Sostiene que en el trimestre octubre-diciembre de este año El Niño se podría establecer con intensidad débil y persistir hasta el primer trimestre del 2019, lo cual está relacionado al aumento de lluvias sobre la Región Oriental, influenciando en el incremento de los niveles hidrométricos del río.
En ese sentido manifiesta que la altura iría a una tasa aproximada de 3 a 4 centímetros por día, con lo que la altura máxima llegaría a los 7 metros en la capital.
Asimismo, exhorta a la limpieza de canales y cursos de agua que actualmente están colmatados de basura.
El director de Gestión de Riesgo de la Comuna asuncena, Aníbal Arias, apuntó que con ese panorama las familias afectadas en los bañados Norte y Sur llegarían a las 8.000, tomando en cuenta parámetros históricos.
Informó que ayer el río Paraguay creció 8 centímetros y alcanzó 4,90 metros, ubicándose a solo 10 centímetros de la alerta amarilla en Asunción.
EMPLAZAMIENTO. En la víspera, pobladores de nueve comunidades del Bañado Norte cerraron el segundo tramo de la Costanera, en reclamo de una solución definitiva al efecto “palangana” que se creó con la construcción de esta obra ribereña que inunda sus casas.
El director de la Fundación María Madre de los Pobres, hermano Juan Bautista, cuyo nombre es Gustavo Farichelli, señaló que las comunidades afectadas son Azteca, San Carlos, San Roque, San Juan Bautista, San Cayetano, Cerrito, Fátima, Tablada Nueva, San Juan, San Miguel y Blanco Cué, donde residen más de 3.000 personas.
Sentenció que dan un plazo de 24 horas a las autoridades para establecer una mesa de trabajo con vistas a regularizar sus urgimientos. Entre ellos citó la canalización de los arroyos Guyraí e Itay, que nacen en Trinidad; muros de contención al final de la Costanera II y el combate a la gran cantidad de basura que viene de zonas altas y torna insalubre el hábitat en sus respectivas zonas.
“Estamos hartos de las mentiras. Que vengan el MOPC, Aseo Urbano, Franja Costera y SEN, técnicos con decisión. De lo contrario seguiremos con las medidas de fuerza”, concluyó.