Editorial

Responsabilidad para evitar el aumento de contagios de Covid

En los últimos días, los casos de contagios del Covid-19 han dado un gran salto en nuestro país. Tras haber estado en una zona de control y de baja amenaza de la pandemia, se ha encendido la alerta amarilla. Una proyección hecha por el Instituto de Métricas y Evaluación de Salud (IHME, por sus siglas en inglés), de la Universidad de Washington, estima que si persiste el actual ritmo de crecimiento de contagios, en octubre podríamos tener unas 271 muertes por coronavirus y más de 7.000 casos positivos. La única manera de evitar que esto se dispare aún más es apelar a una mayor responsabilidad ciudadana, junto a una acción más efectiva de las autoridades.

La imagen más positiva del Paraguay en acciones de salud pública, que era resaltada en publicaciones internacionales como un modelo exitoso de control de la pandemia del Covid-19, con un número bajo de contagiados y de personas fallecidas, frente a la situación crítica de otros países de la región, está empezando a cambiar.

En los últimos días, varios medios periodísticos del exterior han empezado a reportar que se ha producido un importante aumento de casos de coronavirus en el país y se ha incrementado la circulación del virus a nivel comunitario, lo cual hace suponer que recién ahora empezamos a transitar hacia el pico de contagios, a diferencia de otros países que ya empiezan a disminuir los efectos y a recuperar su actividad económica y productiva.

Aunque las autoridades sanitarias insisten en que la situación es de alerta, pero no de alarma, el repunte de los casos genera preocupación. El ministro de Salud, Julio Mazzoleni, apuntó ayer que la mayoría de los casos de contagios se producen en actividades que no deberían ocurrir por la vigencia de las restricciones dispuestas en la cuarentena inteligente, como reuniones sociales, cumpleaños y velorios. El hecho nuevo es que se producen casos de fallecimientos de personas que llegan con cuadros muy graves de la enfermedad y ni siquiera hay tiempo de remitirlas a las unidades de terapia intensiva.

Aparte del incremento sostenido del número de contagiados detectados en las últimas semanas, lo relevante es que ya existe mayor número de personas que han adquirido el virus por circulación comunitaria. Es decir, el virus está circulando cada vez más de manera libre en las comunidades y hay personas contagiadas que, a su vez, contagian a muchas otras por no cumplir con los protocolos de cuidado y protección.

Aunque se puede cuestionar mucho la falta de mayor conciencia por parte de un gran sector de la ciudadanía, también existe mucha responsabilidad de las autoridades en haber llegado a esta situación. Los graves hechos de corrupción detectados en torno a las compras de insumos y equipos médicos y la falta de una postura más firme del propio presidente de la República y del ministro de Salud, entre otros referentes del Gobierno, contra los delitos cometidos durante la pandemia, así como la ausencia de una acción eficiente de la Fiscalía y la Justicia para sancionar los casos denunciados, llevan a que mucha gente acabe convencida de que no vale la pena hacer tantos sacrificios de cuarentena, cuando hay gente que roba y se enriquece con el dinero público. Es una mentalidad que se debe cambiar mostrando una acción más decidida contra la corrupción.

Una proyección hecha por el Instituto de Métricas y Evaluación de Salud (IHME, por sus siglas en inglés), de la Universidad de Washington, estima que, si persiste el actual ritmo de crecimiento de contagios, en octubre podríamos tener unas 271 muertes por coronavirus y más de 7.000 casos positivos. La única manera de evitar que esto se dispare aún más es apelar a una mayor responsabilidad ciudadana, junto con una acción más efectiva de las autoridades.

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