Teniendo en cuenta el limitado vocabulario con el cual nos manejamos (al menos yo), es importante estar al tanto de las nuevas incorporaciones de la jerga popular.
Si bien las que voy a mencionar no son necesariamente nuevas, de igual manera inspiran el inicio de lo que va a ser mi original y ocurrente colección de palabras.
“Boludo”, fue la primera que me llamó la atención, por trascender fronteras, por tratarse de una palabra que sirve para insultar y para invitar a un asado. “Pero... ese luego es un boludo con ?b’ de boludo”, o la versión más alalalalong como “Boludo... asadito esta noche en casa, trae un pack”.
Después está la palabra “pedo”. Palabra que convirtió a la jerga paraguaya en una especie de arte marcial anglosajona (o algo así). De pedo, por pedo, qué pedo, un pedo, al pedo, en pedo... y así siguen los días con ciruela, piña, coco y natural.
Y la última incorporación al clan. La palabra “onda”. “Esa onda”, vendría a ser el “así es” del nuevo milenio. “De onda”, es un préstamo o hacer algo porque sí nomás. "¿Qué onda pio?”, dependiendo del tono en que lo digas, es que te estás a punto de pelear, te chocaron el auto o simplemente querés saber qué hacen los perros. “Mala onda” o “buena onda”, describe si te gustó o no algo, luego vendría la pluralización del asunto al decir: “Esas ondas” o "¿qué ondas?”, suele ser utilizado cuando uno describe varias cosas al mismo tiempo o si llegamos a un lugar en donde hay varias personas (varias ondas) y queremos saber sobre todas, pero estamos algo kaigue para preguntar a todos los presentes. Onda + una palabra describe una situación futura, por ejemplo: “Onda viernes vamos a meterle”, eso sería el sonido de dos personas fijando la fecha para un potencial encuentro social y/o laboral. Y un clásico instantáneo “de onda nomás te digo”, que es el nuevo “porque sí nomas”, pero más “facha”.
Chaplin decía que el verdadero significado de las cosas se encuentra al tratar de decir las mismas cosas con otras palabras. Yo digo: Esssa onda.