En Guinea (África), país de origen del paciente, son 1.907 los casos confirmados del virus y 253 se mantienen como sospechosos y ya se registraron 778 muertes entre diagnosticados y sospechosos.
Una vez conocido el caso en la región, las autoridades sanitarias locales anunciaron que los centros de vigilancia epidemiológica se mantienen en alerta mientras se aguarda la comunicación oficial del vecino país, explicó la doctora María Barán, viceministra de Salud.
En el eventual caso que se presente una sospecha en cualquier punto del país, el paciente no será tratado en cualquier centro asistencial sino en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), como referencia en la atención de los posibles casos.
Barán aseguró que se cuenta con la infraestructura ya montada para el tratamiento y el personal capacitado para la atención. “Tenemos el personal entrenado y la infraestructura, que es en el Ineram. Es el hospital que hará el manejo de los síntomas”, dijo la doctora Barán. Indicó que el nosocomio fue reacondicionado en su estructura edilicia y cuenta con un ala de aislamiento para el tratamiento de acuerdo con el protocolo.
Manifestó que existen protocolos en los aeropuertos donde se podrían detectar los casos sospechosos. Solo si se confirma el caso de Brasil, se montará un control más estricto, de forma a extremar los recursos en la frontera seca.
El doctor Carlos Morínigo, director del Ineram, confirmó que se encuentran capacitando al personal que tendrá a su cargo la atención de los casos. Resaltó la importancia de la capacitación del personal para evitar la propagación de la enfermedad, siguiendo el protocolo en materia de técnicas de bioseguridad. En el marco de la preparación edilicia, el Ineram está acondicionando una zona dentro del predio para habilitar un helipuerto.
La doctora Norma Duré, directora de Medicina Preventiva del Instituto de Previsión Social (IPS), aseguró que están preparados ante cualquier eventualidad, ya que realizan un constante monitoreo de los pacientes hospitalizados con los signos de alarma.