Enrique Gauto, de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), pidió la aprobación.
La paraguaya Lizandra Rolón dijo que en el país “necesitamos una convención de derechos sexuales y no discriminativos”. Inclusive pidió que no haya “injerencias religiosas ni políticas” que impidan su aprobación.
También el paraguayo Carlos Daniel Ortellado exigió que “Paraguay ratifique la convención contra discriminación y racismo, y que haya educación integral de la sexualidad”.
Iván Rotela, de la Organización Panambí, denunció que a él le excluyeron de todas las políticas públicas. “Yo tengo familia, yo tengo vida y por favor luchen por mi vida”, dijo Rotela.
Amada Estela Varela, de la organización de defensa de la vida y la familia, de la ciudad de Coronel Oviedo, y otros exponentes de orientación católica hablaron en la ocasión y defendieron la importancia de la familia tradicional.
Muchos de los activistas sociales que participaron no se identificaron. Algunos hablaron inclusive de una “ideología de genero”.
“Yo no creo que haya una idea de imponer una ideología de género, solo se está tratando de respetar el derecho de todos. Tenemos profundo respeto por otro tipo de familia que se quiera hacer”, dijo Insulza.
En todo momento, Insulza escuchó a las dos partes y pidió respeto para quienes quieran formar el tipo de familia que más quieran.