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Santiago
El ex dictador chileno Augusto Pinochet reivindicó en una carta póstuma el golpe militar con que derrocó al presidente socialista Salvador Allende y se declaró “orgulloso” de su actuación.
Pinochet murió el 10 de diciembre a los 91 años de edad por un fallo cardiaco, sin haber sido condenado por la Justicia por los atropellos a los derechos humanos durante la dictadura, entre 1973 y 1990, ni tampoco por millonarias cuentas secretas.
En la carta a los chilenos, publicada ayer en diarios locales, Pinochet justificó el derrocamiento de Allende y afirmó que debió actuar “con el máximo rigor y sostenidamente” para evitar la amenaza de una “guerra civil”.
RECLUSIÓN, EXILIOS Y FUSILAMIENTOS. En 1973 “fue preciso emplear diversos procedimientos de control militar, como reclusión transitoria, exilios autorizados, fusilamientos con juicio militar”, dijo Pinochet.
Durante la dictadura, unas 3.000 personas murieron por
razones políticas y muchos cuerpos fueron “desaparecidos”,
mientras que otros 28.000 sufrieron torturas.
“En muchas muertes habidas y en los desaparecimientos de cuerpos es muy posible que no se logre jamás un conocimiento acabado del cómo o por qué ocurrieron”, dijo.
“No se puede descargar con simpleza la responsabilidad de un sinnúmero de extralimitaciones porque no hubo un plan institucional para ello. Los conflictos graves son así y siempre serán así: Fuente de abusos y exageraciones”, agregó.
Pinochet sostuvo que actuó “con rigor, pero con mucha más flexibilidad que la que se me reconoce”, por lo que siempre se refirió a su mandato como una “dictablanda”.
"(...) Con toda sinceridad, declaro estar orgulloso de la enorme acción que hubo que realizar para impedir que el marxismo leninismo alcanzara el poder total, y también para que mi entrañable patria fuera una ‘gran nación’”, dijo.
“De repetirse la experiencia hubiere deseado, sin embargo, mayor sabiduría”, afirmó.
El ex dictador murió mientras se recuperaba de un infarto al miocardio. Antes de ser internado en el hospital, se encontraba bajo arresto domiciliario por el secuestro y homicidio de dos opositores, poco después del golpe militar.
En los últimos años, el peso público de Pinochet decayó con fuerza y muchos de sus antiguos aliados le dieron la espalda, en especial luego que la Justicia le descubrió cuentas secretas en el extranjero por al menos 27 millones de dólares.
“Mi destino es un tipo de destierro y soledad que jamás
hubiera pensado, y menos deseado”, declaró Pinochet.
Herencia
El ex dictador chileno Augusto Pinochet dejó parte de su fortuna a su esposa y tres hijas, sin mencionar a sus dos hijos, informó ayer el diario El Mercurio.
Se trata de 1,5 millones de dólares que, según un documento que Pinochet firmó el 11 de julio de 2002 ante un notario, mantenía en ese entonces invertido en una empresa mexicana a través del banco estadounidense Coutts, que en la actualidad pertenece al grupo español Santander Central Hispano (CSH).
En el documento, Pinochet deja los 1,5 millones de dólares en partes iguales a su esposa, Lucía Hiriart y a sus hijas Lucía, Verónica y Jacqueline y no menciona a sus hijos Augusto y Marco Antonio.
Tras la muerte del ex gobernante de facto, sus abogados han iniciado gestiones para el alzamiento del embargo judicial y la entrega del dinero y bienes a los herederos, pero el proceso aún está abierto y están procesados la viuda, Lucía Hiriart, y cuatro de los cinco hijos de la pareja.