“Creo que este premio será bien recibido en mi país donde tuvimos muchos problemas en los últimos años. Espero que este premio ayude un poco. Estoy seguro de que vamos a dialogar entre nosotros para salir adelante. ¡Qué viva Venezuela!”, declaró al dedicar el premio a su país.
El filme, que ilustra los conflictos y las diferencia sociales, está marcado por un ritmo lento, los silencios y contrastes. Aplaudida por la prensa especializada en su primer paso, dividió al público, pero sobre todo convenció al jurado presidido por el mexicano Alfonso Cuarón.
PLATA. El cine latinoamericano se adjudicó también el León de Plata por la mejor dirección con la película argentina El Clan, de Pablo Trapero, el noveno largometraje del autor de Mundo Grúa, basado en una historia real, ocurrida en los 80, sobre la familia Puccio, que hacía secuestros extorsivos de personas de su entorno y las mataban tras mantenerlas en cautiverio en su propia casa, en un barrio de clase media acomodada de la periferia norte de Buenos Aires.
“Estoy, muy, muy feliz. Amo el cine, amo estar aquí. Estoy feliz de estar con ustedes”, declaró emocionado Trapero.
El buen estado de salud del cine latinoamericano fue anticipado por el mismo director de la Mostra, Alberto Barbera, quien reconoció que las obras más innovadoras provienen de esa región. El cineasta estadounidense Charlie Kaufman se adjudicó el Gran Premio del Jurado con Anomalisa, un stop motion basado en una obra de teatro propia. AFP