Un abdomen prominente, más que un problema estético, puede constituir un factor de riesgo cardiovascular.
Según la doctora Elsi Benítez, encargada del Programa Nacional de Diabetes, una mujer que mida más de 80 cm de cintura o un varón que se encuentre con más de 94 cm de abdomen, son potenciales candidatos a padecer problemas cardiovasculares.
Para evitar llegar a esta situación, aconseja mantener un peso saludable, lo cual ayuda, además, a prevenir otras enfermedades.
Según la doctora, está demostrado que evitando los excesos de alimentos, la ingesta de comidas chatarras, las bebidas gaseosas y el alcohol, se pueden lograr buenos resultados.
Una persona que quiere verse y sentirse sana, primero debe modificar su estilo de vida, explica. Para ello, debe basar su alimentación en el consumo frecuente de frutas y verduras, ya que estas aportan todos los nutrientes que el organismo necesita. “Su ingesta diaria no aporta grasas, por lo que no engordan”, afirma. Además, es importante disminuir los aderezos ricos en grasas y sal, como la mayonesa y otras salsas; evitar el consumo de tocino, menudencias y embutidos; preferir los lácteos descremados, como el yogur y queso dietético.
“Cuando uno quiere bajar de peso, lo primero que tiene que hacer es eliminar las grasas, suprimir el alcohol y las bebidas gaseosas”, aconseja Benítez.
Al preparar los alimentos, recomienda incluir hidratos de carbono complejos, como los cereales (arroz y fideo), pan de salvado y legumbres (poroto, arveja, lenteja), pues producen mayor saciedad y elevan la glucemia en forma gradual.
Elegir carne vacuna magra, pescado, pollo y aumentar el consumo de soja y legumbres que son proteínas de origen vegetal, son otros consejos.
Además, es importante beber mucha agua, al menos 3 litros diarios. Se sugiere también realizar cinco comidas diarias, cada 3 a 4 horas.
Si se encuentra fuera del rango permitido -en la medida del abdomen- es importante consultar con el médico.