País

Panteones de personajes ilustres se caen a pedazos en la Recoleta

 

Un estado de degradación y destrucción progresiva se observa en panteones y mausoleos de personajes ilustres en la parte antigua del cementerio de la Recoleta, la mayoría de los cuales están catalogados como patrimonios históricos y culturales de Asunción, evidenciando una desidia y descuido por parte de las autoridades que deben velar por su conservación.

Este dantesco panorama también se extiende a otras zonas del camposanto capitalino, donde similar destrucción afecta a tumbas de familias comunes y hasta a los columbarios municipales, donde se observan nichos sin cobertura y cajones destruidos que dejan escapar un nauseabundo olor que constituye un riesgo para quienes visitan el lugar por ser un foco de contaminación y enfermedades.Ni siquiera el monumento a Las Lloronas escapa a esta situación, ya que las baldosas que la recubren se van desprendiendo y sus paredes precisan de pintura.La Junta Municipal de Asunción emitió en su sesión del pasado miércoles una resolución por la cual prohíbe toda obra que pueda afectar esta arquitectura mortuoria, ante la denuncia hecha por el concejal Federico Franco Troche, por medio de una minuta, referente a supuestas tareas que apuntan a la demolición de panteones de valor histórico. Asimismo solicita informe sobre la existencia de ese tipo de trabajos.En ese sentido, citó la construcción donde reposan los restos de Alejandro Guanes (1872-1925), poeta, docente y periodista; y la del general Patricio Escobar (1843-1912), ex presidente de nuestro país, cuyo gobierno puso énfasis en el desarrollo de la educación y tiempo en el cual se fundaron la Universidad Nacional y la Biblioteca Nacional, entre otras obras.El robo de placas tampoco está ausente en este sitio de reposo eterno. Una de las tumbas afectadas es la de Ramón Indalecio Cardozo (1876-1943), docente propulsor de la corriente Educación Nueva y de textos que se refieren al mejoramiento de la calidad educativa en el Paraguay.RESPUESTA.El jefe del Departamento de Necrópolis de la Comuna capitalina, Gerardo Arévalos, señaló que no existe plan para demoler el patrimonio en la parte antigua de la Recoleta. “No tenemos autoridad para eso, menos en la parte histórica del cementerio”, resaltó.Aclaró que es la Dirección de Cultura la que se debe encargar de la preservación de todas las construcciones catalogadas que se tienen en el camposanto y que cualquier expediente que ingresa sobre pedido de lugares para nuevos panteones se eleva a esa dependencia para que se indique el trámite a seguir con respecto a esas edificaciones mortuorias.“No hay presupuesto para mantener monumentos y los panteones de personajes ilustres. Es Cultura la que se debe encargar de eso, pero entiendo que no se tienen recursos suficientes, porque la tarea es muy grande”, admitió.Expresó finalmente que en el caso de los columbarios municipales la tarea de ponerlos en condiciones corre por cuenta de las direcciones de Obras y el Departamento de Mantenimiento de la institución municipal.
pésimo estado de cementerios de asunción
pésimo estado de Cementerios de asunción

Opiniones
“Se deben preservar reliquias mortuorias”
“No sabemos bajo qué objetivo quieren demoler los panteones de personas ilustres de nuestra historia. Se debe preservar esas reliquias mortuorias. No podemos permitir que una obra de esa naturaleza se realice. Que se revise esa decisión y que se nos informe acabadamente el motivo por el cual están queriendo afectar el patrimonio histórico y cultural de la Recoleta”.

Murallas de camposantos del Sur y del Este están caídas
Desde hace más de tres años, las murallas de los cementerios del Sur y del Este se encuentran caídas y a pesar de los reiterados reclamos de vecinos de esos sectores de Asunción y de concejales, las estructuras no fueron repuestas a la fecha.
El jefe del Departamento de Necrópolis de la Comuna asuncena, Gerardo Arévalos, indicó que también solicitaron a la administración central para encarar la reparación de esas estructuras perimetrales, pero que debido a la burocracia existente hasta hoy no se pudo encarar esos trabajos.
La falta de murallas favorece el ingreso de adictos y personas inescrupulosas a los camposantos, los cuales en la mayoría de los casos realizan destrucciones en tumbas y panteones y dejan señales de su presencia como botellas vacías de caña, cartones de vinos y hules de tocos de marihuana.
A esto se suma la cantidad insuficiente de personal de seguridad para proteger el lugar, sobre todo el del Este, que tiene unas 19 hectáreas.
En el caso de la Recoleta, se tienen 22 guardias que trabajan en cuatro turnos, de 7.00 a 17.00 de cada jornada, los cuales deben custodiar una extensión de 17 hectáreas.
En todos los casos, la existencia de un deficiente alumbrado público también favorece la marginalidad.

RESCATE. Ante supuesto plan para demoler el patrimonio mortuorio, Junta urge prohibir ese tipo de obra.

“Preocupa que parte antigua se destruya”
“En la Recoleta tenemos 17 hectáreas que administrar. El problema es bastante complejo. Nos preocupa que la parte antigua, que es la más cara y donde se tienen panteones catalogados como patrimonio histórico y cultural, se destruya. La responsabilidad del departamento a mi cargo tiene un límite. Aquí deben intervenir las direcciones de Obras, Cultura y Seguridad”.

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