08 ene. 2026

Países con disciplina fiscal son más atractivos para inversores

Chile, Perú y Colombia son tres casos regionales en los que la aplicación de una política fiscal por ley ha generado efectos positivos en sus respectivas economías. Los mismos mantienen hace años una estabilidad económica y han logrado posicionarse como los mercados más atractivos de la región para la inversión extranjera, considerando entre otros factores, la seriedad con la que manejan la parte fiscal.

Foto: UH Edicion Impresa

Foto: UH Edicion Impresa

Así lo destacan informes en base a encuestas con hombres de negocio como la de Fundación Getúlio Vargas de Brasil y las oficinas regionales de PriceWaterhouseCoopers (PwC).

El objetivo fundamental de aplicar una regla fiscal es asegurar un comportamiento que contribuya a la estabilidad macroeconómica y, a la vez, reduzca la incertidumbre, otorgando a los agentes que componen la economía una señal clara y predeterminada en cuanto a política fiscal.

chile. En Chile, la ley de responsabilidad fiscal –que fue sancionada en 2006– normó prácticas que se aplicaban desde 2001, pero que hasta entonces dependían solo de medidas administrativas y del compromiso de la autoridad de turno. Creó además dos fondos soberanos. Uno de ellos era el fondo de estabilización económica y social, cuyo objetivo es otorgar estabilidad financiera al fisco, al acumular parte de los superávits fiscales para asegurar el financiamiento del presupuesto público en los años deficitarios. La ley estableció, además, la obligación de los gobiernos de entregar información respecto del estado estructural de las finanzas públicas.

perú. En Perú, antes de la promulgación de la ley de prudencia y transparencia fiscal (del año 1999), la elaboración y el manejo de la política presupuestaria se realizaban bajo el principio de presupuesto equilibrado, establecido en la Constitución de aquel país. Sin embargo, esta forma de manejar las finanzas públicas no aseguraba la sostenibilidad de la política fiscal en el mediano plazo.

La norma –entre otras cosas– estableció como objetivo lograr el equilibrio en el mediano plazo e impone ciertas reglas numéricas, fijando un límite máximo de 1% del producto interno bruto (PIB) al déficit del sector público. Además, restringió el aumento del gasto no financiero del gobierno central a no más de 2% del producto interno bruto.

COLOMBIA. Finalmente, en Colombia, a partir de 1998 el país se comprometió con un programa de reformas estructurales direccionadas a realinear las variables macroeconómicas fundamentales y fomentar una política económica estable en el largo plazo. Con esto, se logró una coordinación de la política monetaria y la fiscal en aquel país.

A más de estos casos, hay otros que se pueden citar en la región. Argentina y Brasil, por ejemplo, también poseen políticas de manejo fiscal fijadas por medio de una ley.