La fila se extendió por más de dos kilómetros en torno al coliseo de Vila Belmiro, donde ayer se habilitó la capilla ardiente al público. Los aficionados pasaron varias horas en la fila para poder ver durante unos breves segundos el cuerpo sin vida del tres veces campeón mundial.
Entre los presentes en el funeral se puede citar a Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, quien acompañado de Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, reveló que la FIFA pedirá “a todas las federaciones que hagan un minuto de silencio y también que se ponga un estadio con su nombre”.