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Miguel Benítez, el Peque que fue un grande

 

Miguel Ángel Benítez es uno de los referentes de la década de los 90 y principios de 2000 del fútbol paraguayo. El Peque, nacido en Trinidad un 15 de mayo de 1970 fue campeón de la Libertadores con Olimpia en 2002, disputó el Mundial de Francia 1998 y tuvo un importante recorrido por el fútbol español.

Benítez formó parte de Cerro Corá de Campo Grande desde los 9 años y su sueño era ser arquero, pero su baja estatura lo ubicó como media punta: “Benítez, nunca más te vas a quedar en el arco”, rememoró el Peque.

Tras mudarse a Zeballos Cué con sus compañeros del Cnel. Mongelós, se fue a practicar al Juventud de Loma Pytã. Arrancó en la categoría cadete y debutó a los 16 años frente a Zeballos Cué. “El DT me puso de suplente, entre en el segundo tiempo en una de las jugadas le eludí 2 marcadores y me hacen penal. Yo me encargue de ejecutar, convertí mi primer gol. En eso el profe me cambia y me enojó. No sabía que era para cuidarme. Era muy joven por eso seguro”, comentó el Peque.

El monto de G. 3.000.000 fue lo pagó un empresario del Atlético Villa Elisa al Juventud por el pase de Benítez en el 86 pero nunca llego a jugar un solo partido con ese equipo. Fue a préstamo a Recoleta y Humaitá equipos de Intermedia, en ambos culminó como goleador.

EL SALTO. Sin jugar en la Primera División, a los 17 años viajó a España, fue llamado por un referente de la época, el Lobo Diarte: “Llegue a España como turista, tenía permiso de 90 días, no pensé que me iba quedar. La primera vez que me vio el Lobo me dijo: Vos de aquí no te vas más nde mitã’i. Recién a los nueve meses pude jugar con el Calpe FC, ellos me gestionaron mis documentos, ya cumplí los 18 años. Jugué 3 años y medio ahí”, comentó.

Del Calpe, en el 91 se probó en Olimpia pero las diferencias económicas eran amplias. Volvió a España, pasó por Atlético de Madrid, Mérida, y RCD Español donde brilló y le llegó la chance de vestir la Albirroja: “En la selección recién me conoció la gente. Para mí fue un orgullo ir al Mundial 98, no solo jugar, también marcar un gol muy especial para mí y el pueblo. Fue el 24 de junio el cumpleaños de mi mamá y se lo dedique a ella. Ganamos 3-1 (a Nigeria), fue una excelente camada”.

Tras la Copa, un episodio duro marcó su carrera: “Fue una pelota muerta que quedó en el mediocampo, yo fui a disputar y cruzo de costado Celso Ayala. Fue un golpe muy fuerte, ni me imaginé que mi compañero de Selección golpearme así. Pensé, jamás me iba a recuperar, me llevó casi un año y medio volver”, expresó Miguel.

En el 2002, sí se le dio el pase a Olimpia y alzó la Copa Libertadores: “Ganar esa Libertadores no solo me hizo olvidar de la lesión que casi me deja sin futuro, sino que podía también ser profeta en mi tierra” En el 2003, ganó la Recopa con el Olimpia y culminó su contrato a mitad de año.

Del 2003 al 2009, Miguel Benítez jugó en varios clubes: Almería, Universitario, Guaraní, Pettirossi y colgó los botines en Luqueño en 2009. Luego dirigió a Pettirossi 2007 y Juventud FC en 2014.

Antes del paro el “Peque” seguía activado con jugadores libres en su complejo deportivo. La Escuela de fútbol en la ciudad de Limpio: “Quiero enseñar lo que me enseñaron, me quiero ver reflejado en cada chico que patea una pelota. El fútbol me dio muchas cosas en la vida, entre ellos valorar al país”, concluyó el ídolo.


Contó sus inicios y su consagración en la Libertadores y con la Albirroja.

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