Con esta iniciativa, la mayor compañía mundial de software busca aferrarse a los consumidores en la nueva era móvil, que ignoró bastante en el último tiempo. El anuncio de Terry Myerson, que dirige el grupo de sistemas operativos de Microsoft, significa un importante cambio para la firma, que siempre cobró por las nuevas versiones de Windows, uno de sus principales generadores de ingresos.
Windows 10, que está previsto que llegue a las tiendas este otoño boreal, estará disponible durante un año como una actualización gratuita para los usuarios de Windows 7, Windows 8.1 y Windows Phone 8.1, dijo Myerson.
El cambio muestra que Microsoft se está moviendo hacia un modelo de suscripción frecuentemente actualizado para su sistema operativo de bandera, en lugar de grandes actualizaciones de pago cada pocos años. También es un reconocimiento a que en la última década Windows, presente en apenas el 15% de los dispositivos informáticos, incluidos teléfonos y tabletas, se ha vuelto bastante irrelevante para muchos consumidores.
Al ofrecer el software de manera gratuita, Microsoft espera atraer a los más de mil millones de usuarios de computadoras personales con Windows para que utilicen el sistema operativo en otros dispositivos. REUTERS