Esto fue durante la ceremonia en la que egresaron 131 nuevos profesionales que recibieron sus títulos de grado de la Carrera de Medicina y Cirugía de la Facultad de Ciencias Médicas.
En su discurso, Giuliana Cattivelli habló en representación de sus compañeros de la promoción y reflexionó sobre el cierre de esta etapa que inició en 2016, con las ‘‘llamas de la primavera estudiantil aún encendidas’’ y con las autoridades intentado blanquear sumarios y el peligro de entrar a clases y recibir maltratos, así como la impunidad sobre las denuncias de malversación de fondos y corrupción en la universidad pública.
Sostuvo que el intento de reforma con la revolución estudiantil no fue suficiente ni sostenible y que el paulatino enfriamiento de la cuestión propició el escape de los sumariados, a través de la Justicia ordinaria, con beneficios oportunos y jubilaciones bien calculadas.
La mejor egresada mencionó la politización de la facultad y remarcó que los estudiantes no necesitan contar con el favor o el visto bueno de las autoridades, porque todos tienen el mismo derecho. Habló de persecución de las autoridades hacia quienes no están de acuerdo con sus intereses.
Cattivelli dijo que la educación y formación médica actual distan mucho de considerar al estudiante como un ser humano con necesidades básicas, la privación del sueño duplica las probabilidades de cometer errores clínicamente significativos y eso no es lo que merece un cerebro en formación y mucho menos una persona que reciba una atención no óptima.
Asimismo, lamentó que teniendo evidencia que demuestra que las condiciones de la residencia se basan en situaciones insanas, el médico residente reciba un mal pago, no descanse y que en ocasiones esté muy pobremente supervisado, cuestionó que la comunidad médica siga defendiendo este modelo.
Sobre la situación de violencia contra los y las estudiantes, se espera que las autoridades tomen con seriedad las notas firmadas por las valientes que se animaron a denunciar el uso de contenido misógino en clase y dejar en el archivo.
Ante la realidad expuesta, Giuliana Cattivelli alentó a sus colegas y también dejó un mensaje alentador a los estudiantes de medicina de otros años y a los recién ingresados a la facultad.
“Son mucho más que solo estudiantes, no dejen que eso absorba su esencia. La medicina humanista requiere que nos reconozcamos como humanos. Los años de universidad van a forjarles como personas. Sean criteriosos, no sacrifiquen sus principios solo por encajar. Siempre hay tiempo para modificar los planes, ser flexibles nos lleva mucho más lejos que la rigidez, me tomó tiempo y tropiezos aprender eso. Elijan sus batallas y peleen por instituciones justas, transparentes y equitativas para ustedes, los pacientes y los contribuyentes’’, destacó la mejor egresada de la promoción 2021.
Giuliana Cattivelli dio su discurso de mejor egresada de la promoción 2021 criticando el blanqueo de sumarios, el maltrato a estudiantes, el modelo actual de residencia y la formación médica.
Pregonar la privación de sueño, el sedentarismo y la mala alimentación, distan mucho de ser paradigmas que apunten al mejoramiento de la experiencia educativa de los estudiantes.
Es el médico residente mal pagado, mal descansado y en ocasiones pobremente supervisado el que recibe las consecuencias de décadas de mala gestión en el gobierno.
Giuliana Cattivelli,
mejor egresada.
S.
J,
e.