Édgar Medina
CIUDAD DEL ESTE
La señora Adela Lezcano Bustamante, pobladora del barrio Ciudad Nueva de Ciudad del Este, denunció que su hijo Éver Zoto, de 20 años, mantiene en zozobra a su familia, al amenazar de muerte a sus hermanas y dos vecinos.
La madre cree que su hijo está endemoniado y señala que su vivienda se convirtió en la casa del terror, ya que en la madrugada del lunes degolló un gato para sorber su sangre, al mismo tiempo de advertir que tenía tiempo hasta ayer para matar a alguien.
El caso sucede en una vivienda del barrio Ciudad Nueva de Ciudad del Este, donde desde hace dos meses aproximadamente el joven comenzó a sufrir trastornos de conducta y perdió el apetito, de acuerdo con el relato de la madre. Se hizo un tatuaje en el pecho con una vela, que suele usar para venerar a su santo.
“Yo solo quiero que se le ayude, que pueda internarse en algún centro de rehabilitación, porque no quiero que vaya a la cárcel, ni que le maten”, afirmó la madre.
Zoto trabajaba como albañil con sus tíos. Pero un día dejó de ir a trabajar y comenzó a hablar solo y alimentarse menos, hasta que en la noche del domingo aumentó su grado de violencia hasta el punto de obligar a su madre y hermanas a abandonar la vivienda por miedo, según la denuncia de la mujer.
“Solo toma leche y yogur, pero si él abre los envases, y pancho, si él prepara; caso contrario, no toma”, relató ayer la madre, quien acudió a la Fiscalía a pedir socorro.
El fiscal Julio Paredes fue designado para investigar el caso, que ingresó en el Ministerio Público bajo la figura de violencia doméstica.
Adela Lezcano relató ayer que llevó a sus hijas a la vivienda de otro hijo mayor, porque ya era imposible seguir en la casa.
amenazas. “Amenazó con matarle a su vecino, dijo que era la última noche que podía y que, caso contrario, debía morir él. Luego, delante nuestro, agarró el gato y le cortó el cuello con un cuchillo para tomar su sangre”, dijo la acongojada madre.
El joven se echa y revuelca en el barro, según la denuncia. Los policías de la jurisdicción se niegan a tomar intervención, porque no saben qué hacer, de acuerdo con el relato.
terremoto. En el otro caso, se trata de un adolescente de 15 años, apodado Terremoto, quien aplicó golpes de puños en el rostro y amenazó con clavarle un cuchillo a su madre. El fiscal Julio César Paredes lo imputó ayer por violencia doméstica y pidió su prisión preventiva, por tratarse de un menor con falta de arraigo y en peligro de fuga, según el acta de imputación presentada ante el Juzgado Penal de Garantías de turno.
La golpiza y primera amenaza de muerte ocurrieron el 10 de febrero pasado en una vivienda del barrio Remansito de Ciudad del Este. Mientras que la última vez fue el viernes pasado, cuando el menor volvió a la casa de su madre, luego de estar con paradero desconocido. La madre sufrió lesiones, mientras que el adolescente se escapó de la casa ese día.
Luego de varios días de estar ausente, el menor volvió a su domicilio el viernes último y volvió a amenazar a su madre, quien esta vez llamó al Sistema 911 de la Policía Nacional, cuyos agentes aprehendieron al agresor.
El menor tenía en su poder un cuchillo de mesa, que fue requisado por los agentes policiales, quienes informaron que el menor estuvo agresivo y con síntomas de estar bajo los efectos de las drogas.