Con el título “El partido de gobierno se ve amenazado por un obispo populista”, el New York Times publicó ayer una nota con el presidente del Partido Colorado, José Alberto Alderete, quien también fue entrevistado por el Financial Times. El político aprovechó la ocasión para despotricar contra Fernando Lugo.
En una nota reciente, el periódico estadounidense había dedicado un espacio al ex obispo de San Pedro calificándolo como el obispo de los pobres.
En esta crónica publicada por el NYT, el titular de la ANR destaca que su partido está acorde a la modernidad y el cambio, y que está en condiciones de competir con Fernando Lugo o cualquier otro candidato.
Al ser consultado por los periodistas si ve a Lugo como un fenómeno político, Alderete respondió “yo no le llamaría fenómeno a Lugo, él es un líder emergente que busca conquistar espacio de poder político y administrativo, está trabajando por su candidatura a la presidencia de la República”.
Alderete aprovechó la entrevista para enfatizar que “según la máxima autoridad de la Iglesia Católica Apostólica Romana, Fernando Lugo sigue siendo ministro de la Iglesia y, por lo tanto, el mismo tiene un impedimento constitucional para ser candidato a presidente de la República”.
Para el efecto, mencionó el artículo 235, inciso 5, que señala que “son inhábiles para ser candidatos a presidente de la República o vicepresidente, los ministros de cualquier religión o culto”.
Para la imagen. Alderete en la entrevista con The New York Times presentó a la ANR como un partido tradicional, organizado, con una estructura muy grande y una dirigencia bien constituida.
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Epígrafe de facsímil
En la página del The New York Times aparece la nota realizada al presidente de la ANR, José Alberto Alderete. En la crónica del diario estadounidense, el titular del Partido Colorado se preocupa por proyectar una buena imagen de la nucleación política. Acusa a Fernando Lugo de incitar a la violencia, haciendo alusión a la movilización que está siendo organizada por los partidos de oposición contra los ministros de la Corte y los miembros del Tribunal Superior de Justicia Electoral.