EFE y AFP
SÃO PAULO - BRASIL
Esos grupos comenzaron a dar que hablar en las protestas callejeras que sacudieron Brasil en junio contra el alza de los precios del transporte, los gastos públicos excesivos en el Mundial-2014 y la corrupción.
Pero pese a que con el paso de los meses las manifestaciones callejeras en Brasil se han hecho más esporádicas y menos masivas, los black bloc han radicalizado sus acciones, principalmente en Río de Janeiro y São Paulo, las dos grandes metrópolis brasileñas, ante una policía sin experiencia en protestas sociales y conocida por su brutalidad, destacan los analistas.
La noche del martes, una protesta pacífica de los profesores en Río y otra de los estudiantes en São Paulo terminaron con enfrentamientos con la policía, destrucción callejera y más de 250 detenidos, principalmente enmascarados.
En sus fulgurantes salidas, los black bloc brasileños prefieren destruir símbolos del capitalismo: restaurantes de McDonalds y agencias bancarias. Autoridades, policía y grandes medios de prensa los etiquetan de “vándalos”.
no hablan. A un pedido de entrevista de la AFP, el grupo Black Bloc en Río respondió: “¡Saludos libertarios! Es difícil para nosotros hablar por teléfonos porque estamos bajo escucha y preferimos comunicarnos por Facebook”.
La organización a nivel nacional se limitó a decir: “No hablamos con periodistas)”.
Los black bloc, o bloque negro, surgieron en 1980, en Alemania, parte de un movimiento autónomo que se distinguía de la extrema izquierda por su autonomía de las instituciones. En 1999, al margen de la Cumbre de la OMC en Seattle, adquirieron su gran notoriedad, con ocupaciones y manifestaciones espectaculares.
Es considerado al mismo tiempo una táctica de manifestación donde los manifestantes cubren el rostro y usan ropa negra para evitar ser identificados, y se muestran como una masa unida.
Para los expertos, es difícil hacer hoy en Brasil un perfil de estos manifestantes.
“Es difícil saber quiénes son. No hay una autoridad, es un movimiento muy horizontal, muy joven” de ciudadanos comunes, dijo a AFP el sociólogo Luiz Antonio Machado, del Instituto de Estudios Sociales y Políticos de Río (IESP).