Fue el segundo partido con más puntos en la historia de la NBA solo por detrás de un triunfo de los Pistons sobre los Nuggets (1983), por 186-184 después de tres tiempos extras.
El singular partido dejó numerosas marcas para las estadísticas. Fue solo la segunda vez que dos equipos sobrepasan los 170 puntos y se igualó el récord de triples en un partido de la NBA con 44: 26 metieron los Clippers y 18 los Kings.