02 mar. 2026

Las recomendaciones son exigencias estrictas

Las recomendaciones de Basilea son hechas por las autoridades monetarias de los 10 principales países europeos. Ellas buscan una banca más sólida y más atenta al riesgo.
Basilea I entendía que un sistema bancario con provisiones de capital era fundamental para capear temporales como los que se conocieron en los noventa.
Basilea II atiende a los riesgos del mercado. En ello interviene la clasificación del riesgo que suponen los deudores.
Sin embargo, la propuesta no ha tenido en cuenta la diversificación internacional de la economía. “Quizás se está sobreestimando el riesgo a nivel de la cartera”, es el pensamiento de serios expertos contestatarios.
Se puede, incluso, llegar a la pérdida de competitividad de los bancos nacionales en favor de aquellas subsidiarias de los bancos internacionales.
La misma competitividad nacional puede verse afectada al aumentar el costo o reducir el volumen de los préstamos bancarios por los requisitos mucho más estrictos.
En resumen, el objetivo es armonizar los requisitos de capitalización con el riesgo real que los bancos tomen.
América Latina. Se espera que en América Latina más del 50% de los activos base del sistema vean aplicados los índices de Basilea II entre el 2007, en que comenzó su aceptación, y el 2009. Una tercera parte verá la utilización de un enfoque simplificado.
Un argumento que se esgrime en favor de estas medidas es que la globalización, la innovación y la liberalización llevaron a una reducción de hecho de las restricciones.