09 ene. 2026

La tregua en el cine

Conocemos dos adaptaciones al cine de esta novela de Mario Benedetti.

Muchos elementos juegan a favor de la primera adaptación, realizada por el argentino Sergio Renán. El primero, y más importante, es que es rioplatense. El acento y el humor de esta cultura, que conocemos muy bien - y que rezuma en toda la novela- , son fundamentales. Aunque veladamente se desarrolle en Buenos Aires, los personajes son caracterizados muy fielmente, incluso situaciones que podríamos calificar de “accidentales” en la novela, aparecen en la película, tal como el encuentro de Santomé (Héctor Alterio) con una extraña (Norma Aleandro), con quien acaba teniendo sexo casual. Y justamente acá aparece otro elemento a favor de esta película: el excelente equipo de actores, que consta de lo mejor de aquel momento del cine argentino. Además de los dos citados, aparecen: Luis Brandoni, Ana María Picchio, Marilina Ross, Lautaro Murúa, China Zorrilla, Hugo Arana, Sergio Renán, Víctor Manso y Antonio Gasalla, entre otros.

Finalmente, el hecho de que se haya filmado a principios de la década de los 70, lo ubica cerca de la época de la novela, lo que, además de la mentada cercanía geográfica, conserva bastante aún su espíritu. No es de extrañar que haya sido la primera película argentina nominada al Oscar.

Eduardo Nogareda comenta que Benedetti no estuvo muy conforme con esta adaptación, pero sí con su versión televisiva, en formato miniserie, que fue realizada por el mismo equipo.

En el 2003, los mexicanos volvieron a adaptar la novela bajo la dirección de Alfonso Rosas Priego, con guión del mismo y Francisco Sánchez. Todo ocurre ya en nuestro tiempo, lo que exige un mayor esfuerzo de adecuación a los lineamientos generales que no vemos, pues algunos valores ya no son los mismos. Por ejemplo, el que un cincuentón se meta con una compañera de trabajo mucho más joven, en este tiempo ya no es un dilema moral, como lo era hace tres o cuatro décadas. Esto también se ve en la comprensión de Santomé ante la homosexualidad de uno de sus hijos, lo que en la novela y en la película de Renán se acerca apenas a la resignación, pero nunca a la aceptación.

Pero lo más terrible de esta adaptación es que está hecha en clave de culebrón mexicano. Empezando por los actores - que tienen más experiencia haciendo telenovelas que cine- , la acción es siempre sobreactuada y en muchas partes se desnaturalizan aspectos fundamentales. No es que una película deba ser fiel al cien por ciento a la novela que está adaptando, pero hay límites que no deberían sobrepasarse.

¿Sabía Benedetti en qué se estaba metiendo cuando dio el permiso para este proyecto? Si la versión argentina no le gustó, estamos casi seguros de que ésta le habrá caído peor.

Nogareda afirma que La tregua es un best-seller, “pero no participa en absoluto de los planteamientos inherentes a la maquinaria subcultural anestésica que suele mover la aparición de los best-sellers”. Los primeros entendieron esto, pero los segundos no.

Una de las novelas más leídas de Mario Benedetti tuvo dos versiones cinematográficas: una argentina y otra mexicana. Ambas se pueden ver en Asunción.

Literatura y audiovisuales

Sergio Cáceres Mercado

Docente

caceres.sergio@gmail.com

La tregua (1974)

Dirección: Sergio Renán.

País: Argentina.

Actores: Héctor Alterio, Ana María Picchio, entre otros.

Guión: Aída Bortnik y Sergio Renán.

Género: Drama.

La tregua (2003)

Director: Alfonso Rosas Priego.

País: México.

Actores: Gonzalo Vega, Adriana Fonseca, Guillermo Murray, Rodrigo Vidal, Arath de la Torre, Maite Embil.

Guión: Alfonso Rosas Priego y Francisco Sánchez.

Género: Drama.