El proyecto fue presentado ayer al presidente Horacio Cartes, durante su jornada castrense en la Dimabel, donde le acompañaron el ministro de Defensa, Bernardino Soto Estigarribia, y el comandante de dicha unidad, general Carlos Caballero Krauer.
Si bien no hubo una promesa explícita, según el general Caballero Krauer, el mandatario “dio su total apoyo” al proyecto luego de visitar la fábrica de Paraguarí, y “se comprometió a ayudarnos”.
El comandante de la Dimabel comentó que la intención es trabajar en forma industrial de manera a abastecer a las FFAA de los calibres que necesitan, así como a las fuerzas policiales.
“Queremos llevar esto a un formato industrial, que se pueda vender al mercado local y al exterior”, indicó.
El comandante explicó que para ello se necesita de una mínima inversión de USD 1 millón, para adquirir materia prima, y comenzar una buena producción de aproximadamente 1 millón de cartuchos de cada calibre.
Subrayó que si se trabaja en forma industrial se precisarán de otros ajustes.
Aseguró que se cuenta con la capacidad técnica para trabajar, incluso en tres turnos.
Sobre la producción de chalecos antibalas, indicó que “le mostramos (al presidente) y le enseñamos las pruebas que hacemos con los chalecos, y la gente capacitada que tenemos, así como las maquinarias para esa confección”.
Actualmente, la Dimabel fabrica municiones de los calibres 7.65 y 9 milímetros, así como de 5.76.
El proyecto apunta a fabricar balas de calibre 38, para uso civil y de la Policía.
Impresionado. Al término de su recorrido por las instalaciones, el presidente Cartes dijo estar “impresionado y orgulloso” del trabajo que se viene realizando en dicha unidad. “Voy sorprendido del nivel que tienen”, dijo para mencionar los diversos sistemas de control con que cuenta en proceso de producción.
Habló de “un potencial intacto e inexplotado” a nivel de fabricación militar, y recordó que “la Policía está pagando mucho más caro por las municiones que se producen acá, y cuando hace la Dimabel no le paga, pero cuando compra de afuera, paga mucho más caro”.