22 may. 2024

La autonomía durante la infancia

La autonomía y la toma de decisiones son pilares fundamentales en el desarrollo infantil, cuyo impacto se extiende mucho más allá de la infancia. Desde los primeros años de vida, los niños comienzan a explorar su entorno, adquiriendo habilidades que les permitirán tomar decisiones informadas y desarrollar un sentido de independencia y autoconfianza.
Fomentar la autonomía desde temprana edad es fundamental para el desarrollo saludable de los niños. Cuando les damos la oportunidad de tomar decisiones y enfrentar desafíos están construyendo habilidades importantes para la vida, como la resolución de problemas, la autoconfianza y la independencia.

La autonomía se refiere a la capacidad de los niños para actuar de manera independiente y tomar decisiones por sí mismos. Este proceso comienza desde una edad temprana, cuando los bebés empiezan a explorar su entorno, experimentando con objetos y desarrollando habilidades motoras. A medida que los niños crecen, esta exploración se expande, abarcando no solo el mundo físico, sino también el mundo social y emocional.

La toma de decisiones es un componente clave de la autonomía. A través de la práctica de tomar decisiones, los niños aprenden a evaluar opciones, considerar consecuencias y desarrollar habilidades de resolución, desde elegir qué ropa ponerse por la mañana hasta decidir cómo pasar su tiempo libre.

CÓmo fomentar la autonomía. El proceso de fomentar la autonomía en los niños no es tan simple como dejarlos hacer lo que quieran, requiere un equilibrio delicado entre brindarles libertad para explorar y experimentar, mientras se establecen límites claros y se ofrece orientación y apoyo cuando sea necesario, es decir, promover la independencia y la responsabilidad, al tiempo que proporcionar un entorno seguro y estructurado para el crecimiento y el desarrollo.

La autonomía y la toma de decisiones también están estrechamente relacionadas con el desarrollo del autoconcepto y la autoestima. Cuando los niños tienen la oportunidad de tomar decisiones y experimentar el éxito y el fracaso, desarrollan una mayor confianza en sus habilidades y una imagen más positiva de sí mismos.

La sobreprotección y la falta de oportunidades para la autonomía pueden generar inseguridad, baja autoestima, la dependencia excesiva de los demás y la falta de habilidades para enfrentar los desafíos.

Pensemos en un niño que nunca tiene la oportunidad de tomar decisiones por sí mismo, cuyos padres siempre están ahí para resolver todos sus problemas, a medida que crece, es probable que tenga dificultades para tomar decisiones independientes y confiar en sus propias habilidades. Por otro lado, un niño que sí tuvo la posibilidad de aprender a tomar decisiones desde temprana edad estará más preparado para enfrentar los desafíos.

Es importante tener en cuenta que la autonomía no significa dejar a los niños completamente solos en sus decisiones. Los padres y cuidadores desempeñan un papel crucial como guías y modelos a seguir. Al brindar apoyo emocional, establecer expectativas claras y fomentar la comunicación abierta.

En resumen, la autonomía y la toma de decisiones son aspectos fundamentales del desarrollo infantil que tienen un impacto significativo en la vida de los niños a lo largo del tiempo. Fomentar la autonomía requiere un enfoque equilibrado que combine libertad y estructura, apoyo y guía.

Belén Espínola (*)
(*) Sicóloga Clínica Infantil, especialista en Educación Emocional.

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