08 ene. 2026

La Argentina dijo Yes a los Pet Shop Boys

En Buenos Aires, el Personal Fest ya tiene acostumbrado a su público a lo mejor del pop y el rock. Si en ediciones anteriores vieron a Blondie, Duran Duran, Morrissey, Simple Minds, Macy Cray, Black Eye Peas, New Order, Madness y REM, este año estaban listos para ver a Pet Shop Boys y Depeche Mode.

Terminados los shows en los otros tres escenarios, el público se reunió frente al principal para escuchar al grupo estrella del primer día: Pet Shop Boys.

Con puntualidad inglesa los cubos que decoraban el escenario, parte de la estética Pandemonium Tour, empezaron a iluminarse con dos corazones espinados que hicieron que los corazones de los miles de presentes empezaran a acelerarse y se paren cuando el dueto hizo su aparición interpretando el clásico Heart. Ahí nomás sonaron los temas principales del nuevo disco Yes: Vulnerable, Love etc., Building a wall y Pandemonium. Y con un "¡Muchas gracias Argentina!”, Neil Tennant continuó con una serie de conocidos como: Go West, Always on my mind, New York City Boy y Left to my own devices.

La mezcla de jovencitos con treintañeros demostró la vigencia de los Pet Shop Boys, aunque la efusividad que se esperaba nunca logró los picos esperados. Así y todo, y aunque Tennant no sea un showman, el decorado y los cuatro bailarines ayudaban a que el espectáculo sea de un vistoso colorido pop.

Las coreografías se complementaban con las imágenes de la gigantesca pantalla de atrás y las otras cuatro instaladas en puntos estratégicos del club Ciudad de Buenos Aires, sede del concierto.

En su particular espanglish, Tennant anunció: "¡Esto es The way it used to be!” e interpretó más canciones de Yes, cambiando cada tanto de ropa, ya sea con un traje o de rey como cuando se puso a cantar King of Rome.

El otro Pet Shop Boys, Chris Lowe, era más llamativo aún con su indumentaria y resaltaba en el cubículo especial diseñado para él y su teclado, desde donde dirigía toda la orquestación del concierto.

Otra andanada de hits hizo que el ambiente se calentara un poco en la fresca noche bonaerense. Así, el público disfrutó con Jealousy y Suburbia. Pero el momento más vibrante fue cuando los cubos del escenario empezaron a flotar e It’s a sin empezó a sonar. Todo un himno del dueto británico con el que se despidieron esperando el bis, que el público no tardó en reclamar.

Con su clásico sombrero hongo, Tennant volvió con Lowe y cantó dos viejos éxitos más: Being Boring y West End Girls, temas relativamente lentos ambos y que quizá no fueron ideales para una despedida. Cuando las luces se prendieron fue impresionante el gesto de desazón de la gente, que quería ver más de los Pet Shop Boys.

Todo indica que volverán a Argentina, pues esta es su cuarta visita al país y siguen siempre activos grabando temas nuevos. Las ganas de volverlos a ver seguro serán satisfechas.