Interior

Inician tareas de refacción con miras al verano en el Sur

 

Raúl Cortese

ENCARNACIÓN

Un importante atractivo turístico de Encarnación, como lo es la escalinata del barrio San Pedro, está siendo puesto a punto, ante la próxima época de turismo. Allí hay una obra de arte –en técnica mosaiquismo– que recrea gran parte de la historia de la ciudad.

Los trabajos buscan optimizar el espacio, que permanentemente es visitado por turistas y por los mismos habitantes de la ciudad. Es, además, un punto de reunión familiar para los vecinos del barrio San Pedro

Además, funcionarios de la Municipalidad trabajan para podar los árboles y las palmeras, cuyas raíces se han expandido y comenzaron a romper la estructura de la obra. Su propio autor, el artista plástico Rubén Sykora, se encargará de la terminación de la obra.

La Corona de San Pedro, hecha de chapa y cristales, que se vio afectada por los fuertes vientos de distintos temporales también será reparada. Para estos trabajos estarían pidiendo la colaboración de los bomberos voluntarios, a fin de poder reparar su estructura, mediante el uso de un camión escala. “Estamos hablando con los compañeros de otras áreas de la Municipalidad, con el objetivo de poder intervenir el lugar, y colocar otro tipo de atractivos para que los niños puedan tener su espacio de esparcimiento”, mencionó Sergio Godoy, funcionario municipal.

LA OBRA. El autor de la obra utilizó un paseo peatonal existente, dándole una particular característica, lleno de colores, donde se pueden apreciar las legendarias y tradicionales paseras, peces multicolores del río Paraná como símbolo de una actividad muy tradicional como lo es la pesca, que mucho tiempo sirvió de alimento y sustento diario de miles de pobladores, siendo la mayoría ex residentes de la parte desaparecida del ex barrio Mbói Ka’e.

Además, enclavada en la parte superior de la escalinata, hay un gran sol, que representa la luz de Cristo. Lleva en el centro una aureola de 9 metros de alto y 4 metros de diámetro, hecha en acero inoxidable, de donde cuelgan aproximadamente 2.000 caireles que representan las lágrimas de San Pedro.

Es esta una de las estructuras que se vieron afectadas por los vientos de distintas tormentas, cuyas secuelas quieren ser reparadas.

Este atractivo visual y cultural de gran valor se suma a la larga lista de Encarnación, que en los últimos años tuvo un impresionante crecimiento turístico, tanto que ya es considerada capital del verano paraguayo.

Las autoridades quieren mantener el título, por lo que trabajan en el mantenimiento y puesta a punto de todos sus atractivos.

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