24 abr. 2026

Ingeniero Francisco Vallet

Me da la impresión de que me estoy quedando poco a poco solo de personas de mi edad. Hace unas semanas se fue en Huelva (España) Antonio Vergara, uno de mis atractivos de ir a España por lo mucho que aprendía de él.

La semana pasada acompañé al cementerio en Lambaré a Don Francisco. La amistad con él es de lo más interesante. Nunca nos llegamos a ver en la vida. Pero las mañanas que él podía, que eran casi todas, intervenía en el programa de las 11.30, en Radio Fe y Alegría 1300 AM.

Una o dos llamadas a micrófono abierto. Una pregunta corta, una aclaración o un comentario. Y sus ideas llenaban en su brevedad el programa. Todos esperábamos su conexión telefónica, que nos dejaba pesando y con más ganas de seguir luchando por un Paraguay mejor.

En bastantes ocasiones, para la emergencia de la inundación o de otras necesidades en el Bañado Sur envió ropas, alimentos o ayuda económica. Y todo esto hecho con perfil bajo, como si no hiciera nada, humildemente, sin que nadie lo supiera.

No sabía que estaba enfermo y los últimos días ya lo echaba mucho de menos. Por eso la noticia de su fallecimiento me golpeó fuertemente.

Hoy también deseo agradecer a todas las otras personas que con una constancia que admiro y agradezco intervienen en el programa con micrófono abierto en que intervengo cinco días a la semana.

Hacen posible con sus intervenciones por teléfono que sea posible tenerlos y sus llamadas me ponen al día de la actualidad y me enriquecen, de modo que de muchas de ellas saco ideas para la escritura del artículo diario en Última Hora. Son mis profesores.

Por la ayuda de Don Francisco y de todos los demás, que me llaman por teléfono al programa, doy gracias a Dios y le pido los bendiga. Se lo merecen.