Sucesos

Informe contaminado del caso gatillo fácil obliga a revisar todo

 

El comisario Hugo Grance, nuevo jefe de Investigación en Alto Paraná, sostuvo ayer que se deberá analizar nuevamente todos los datos sobre el caso de gatillo fácil, bajo dirección del Ministerio Público, ya que el informe elevado por su antecesor ya carece de validez, al situarlo como sospechosos de un crimen.

El reporte de su antecesor señala que aprehendieron a Yonatan de Jesús López Cabañas en el momento en que rescataba en una motocicleta a un hombre que se encargó de mover el auto Toyota Allion de la escena del crimen, hasta una calle terraplenada. El conductor volvió a escapar, mientras que el joven fue detenido con su moto. El auto en el que se encontraban las víctimas fue trasladado por terceros a varios kilómetros del lugar donde se produjo el tiroteo.

La Policía presume que el prófugo Carlos Cabrera Carrera fue el que intentó borrar la evidencia, mientras que los familiares de Ortiz acusan a los agentes de tratar de justificar el mal procedimiento.

equipo. El Ministerio Público conformó un equipo de trabajo, designando a los fiscales Carolina Gadea y Alcides Giménez para ayudar a Olga Melgarejo en las investigaciones. Melgarejo imputó ayer a once policías por homicidio doloso y pidió prisión, por la muerte del joven Alex Enrique Alejandro Ortiz Estigarribia, cuyo acompañante, Gloria Yetsica Espínola Cáceres, sigue hospitalizada grave.

La fiscala explicó que los policías declararon que Ortiz realizó disparos, incluso abrió la puerta para disparar en movimiento. Los agentes entregaron un arma supuestamente del fallecido. Sobre Yonatan de Jesús se investiga su vínculo con la Policía o con la víctima.

Se trata de tres agentes de Investigación, el ex jefe, comisario Hugo Regis Florentín (50), el subcomisario Manuel Ramón Villalba Gómez (41) y el suboficial Richard Antonio Sebriano Silvero (45), además de ocho agentes del GEO, encabezados por el oficial Roberto Samaniego Parquet (32), y los suboficiales César González Agüero (24), Javier Antonio Martínez Ocampos (29), Alfredo Villalba Agüero (26), Rubén Darío Giménez Maidana (41), Jaime Javier Ramírez Brítez (33), Alder Centurión Céspedes (35) y Pedro Osvaldo Brítez Achar (35).

Para la Policía, el error de procedimiento tuvo un costo altísimo, señaló el subcomandante Baldomero Jorgge.

Se trata del segundo caso en menos de tres meses, en que policías del Alto Paraná están involucrados en la muerte de un civil por equivocación.

También señaló que la institución lamenta con profundo dolor que en una intervención policial, desde las armas que el pueblo provee a la Policía, haya una familia enlutada por el mal empleo de esas armas.

El comisario general inspector Cesar Silguero afirmó que un informe de balística revela que fueron cuatro las armas de fuego utilizadas por los agentes, de las cuales salieron los 23 proyectiles que impactaron en el automóvil, mientras que hay once procesados, lo que indica que se deberá realizar una investigación exhaustiva.

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