Cada vez más mujeres llegan hasta los centros de salud para hacerse el control, pero aún es necesario que más mujeres se acerquen para hacer el chequeo. En el 2013 se realizaron 13.000 estudios más que en el 2012, año en que se dio alcance a 161.000 mujeres de entre 25 a 49 años, de 1.082.340 que se encuentran en esa franja etaria. En el 2012 dieron positivo para lesiones precursoras o cáncer 2.780 y en el 2013 los casos positivos fueron 2.950, según datos del Programa Nacional de Prevención, Detección Precoz y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino y Mama del Ministerio de Salud Pública (MSP).
La doctora Patricia Veiluva, encargada interina del programa, afirmó que el aumento de estudios se debe a que se buscó atención y se llegó a más mujeres. El público al que estuvo dirigido el programa es de 1.082.340, que se encuentran en esa franja de edad.
El PAP es el estudio que se realiza en ocho centros de referencia (ver info), es gratuito, así como el tratamiento y el seguimiento que se dan a cada paciente.
“Es importante que sepan las mujeres que el cáncer de cuello uterino es una enfermedad prevenible, gracias a la detección de lesiones precursoras a tiempo. Hoy en día la mujer ya no tiene que morir por cáncer de cuello uterino. Tratando las lesiones precursoras con el tratamiento que tenemos se logra evitar evolucionar hasta un cáncer. Se ofrecen diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las pacientes”, indicó Veiluva.
SALVA VIDAS. Todas las mujeres luego de dos o tres años de haber iniciado las relaciones sexuales deben realizarse el PAP en forma anual. “Este estudio les puede salvar la vida”, asegura.
Además de los factores de riesgo (ver info), si durante las relaciones sexuales se entró en contacto con el virus papiloma humano (VPH) puede producirse cáncer.
“Una parte del cuello o el endometrio puede infectarse con el virus y con las cepas 16 y 18 existe un 75% de probabilidades de producir cáncer, y es contra estas cepas que se tiene la vacuna para las niñas”, recordó la profesional.
El virus solo se detecta a través del test de la captura híbrida que se hace a la mujer en el Instituto de Ciencias de la Salud (ICS) y también en el Laboratorio de Lacimet, dentro de un programa que tiene sus indicaciones.
“Una cosa es tener el virus y otra tener una lesión por el virus. Todos, tanto varones como mujeres, podemos ser portadores del virus sin desarrollar enfermedad ni tipos de lesiones”, puntualizó.
En el caso de la detección de las lesiones, la paciente es derivada a colposcopia y biopsia, que ayudan a confirmar el diagnóstico del PAP. Este resultado puede tardar un mes y es cuando se programa el procedimiento, que es sencillo, se realiza en un consultorio con anestesia local y la mujer no necesita quedar internada. “El procedimiento se llama conización, se realiza con un equipo especial que consta de unas asas de corte para cuello uterino con el que se secciona y se va coagulando la zona enferma, con lo que el cuello queda tratado y se recupera aproximadamente en 4 semanas”, expresa la profesional. Destaca que el resultado depende de la inmunidad de la paciente y de la capacidad de restaurar su tejido. El procedimiento no deja secuelas, como amputación del cuello ni problemas de fertilidad. Actualmente es utilizado en Europa, EEUU y Sudamérica.