País

Horas y kilómetros para llegar a la histórica final

 

En el límite del cielo. De a pocos y, a esta hora, de a miles, hinchas de Colón de Santa Fe (Argentina) e Independiente del Valle (Ecuador) traspasaron la frontera, acunando el sueño de campeón de la Copa Sudamericana que se jugará esta tarde en La Nueva Olla de Cerro Porteño.

Fueron 10, 12 o incluso más horas en que los seguidores del equipo argentino, al volante en su propio vehículo, en ómnibus, en avión o incluso por agua o en bicicleta, llegaron hasta la frontera con Paraguay para la gran final, atravesando casi 900 kilómetros.

Los ecuatorianos, por la distancia y en ínfimo número en comparación a los otros, llegaron por avión, con la misma ilusión.

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No importaron el cansancio ni las horas desde la salida hasta el límite con Paraguay. Los hinchas de Colón, protagonistas por ser mayoría en esta contienda deportiva, dejaron atrás todo. El puesto de Aduanas y Migraciones se convirtió en una tribuna para el epicentro de la euforia.

En familia, en grupos de amigos, hombres, mujeres, niños, jóvenes y adultos mayores posaban orgullosos y felices con sus banderas rojas y negras; los bocinazos y los cánticos se hicieron sentir en el puesto fronterizo.

A esas horas la ruta ya empezaba a ser una fiesta. Una celebración que sería apoteósica ya en horas de la madrugada y la mañana de hoy con la llegada de la mayor parte de los hinchas.

Si algo tienen en común para bien o para mal el fútbol y la religión es la pasión que despiertan. En cada testimonio de los fanáticos sabaleros, la fe y la ilusión afloraban con una devoción única.

Argentinos y ecuatorianos viven a estas horas la tortuosa ansiedad de esperar las 17.30 cuando el partido arranque. En el caso de Independiente del Valle se trata de una revancha a nivel internacional, luego de haber sido subcampeón de la Copa Libertadores en el 2016.

Para los hinchas de Colón de Santa Fe esta fecha acelera las pulsaciones como nunca antes. Un equipo que en 114 años logró su mejor ubicación en el torneo argentino en el año 1997, siendo subcampeón y llega por primera vez a una final internacional.

Inundación

Aunque las aguas del río están bajas, la inundación fue de hinchas sabaleros. Los fanáticos, cuyo apodo proviene de los primeros simpatizantes del equipo y que se dedicaban a la pesca del sábalo, tomaron la Costanera de Asunción como su puesto central.

La plaza fue ocupada por varias carpas, parrillas, música y algarabía de los simpatizantes. En este sector también se concentran muchos de los que no lograron conseguir hospedaje en Asunción, entre ellos los integrantes de la barra Los de Siempre.

En las calles del microcentro desde el miércoles se ha hecho habitual ver camisetas rojas y negras recorriendo los comercios o en algún bar. La ola llegó más allá, expandiéndose a las plazas de la zona del Mercado 4 y el Parque Carlos Antonio López, donde seis hinchas se instalaron con su casa rodante.

Se estima que para la hora del partido, 35.000 hinchas argentinos estarán presentes en La Nueva Olla. Esta cifra podría marcar un nuevo hito en el acompañamiento a un equipo en el exterior. Incluso se habla de un Récord Guinness.

El primer hito lo tuvo Racing Club cuando llevó 25.000 seguidores al partido definitorio jugado en Montevideo en 1967. En dicho lance el equipo argentino se consagró campeón intercontinental al vencer al Celtic de Escocia por 1-0.

Se estima que para esta final cerca de 50.000 turistas extranjeros estarían en Asunción entre hoy y mañana. Un gran despliegue de seguridad se ve en estos días. En general, no se han registrado incidentes. La policía procedió a la incautación de bebidas alcohólicas en la Costanera y el ómnibus De Los de Siempre y un arma blanca.

En juego

Antes del inicio del partido se llevará a cabo la ceremonia de clausura con números artísticos. El artista Luis Fonsi intentará calmar la ansiedad del público de a poco con su tema Despacito. Posteriormente, y antes de que los jugadores empiecen a correr tras la pelota, la multitud se moverá al ritmo de la cumbia argentina con el grupo Las Palmeras y la música popular ecuatoriana con La Vagancia.

A la noche, la historia estará definida a favor de uno. Los ecuatorianos esperan tocar el cielo no solo con el avión, sino con el logro. Y los santafesinos esperan celebrar más horas en Asunción y retomar el largo camino a casa, con el sueño ya hecho una realidad.

DÍA D. Casi 50 mil personas están en Asunción para asistir al duelo definitivo de la Sudamericana.

LOGÍSTICA. Un gran despliegue de seguridad y otras instituciones trabajan en detalles del evento.

45.000 personas es la capacidad que puede albergar La Nueva Olla. 95% serán argentinos.

28,6 millones de dólares dejará al país la final de la Sudamericana, según estimación de la consultora MF Economía.

6.000 agentes de seguridad han sido desplegados para brindar la atención a los visitantes que llegan para el juego.

19.912 personas ya habían llegado al país ayer por tierra, agua y aire, hasta las 19.00. Hoy llegará la mayor parte.

Opiniones

“Un mes y medio que nos preparamos”

“Toda la familia hincha de Colón está acá. Fue un buen viaje. Encontrarse en la ruta con gente que alentaba y mostraba sus banderas producía bastante alegría. Hace un mes y medio que preparamos este viaje. Cuando fue el partido en Brasil, nos dijimos entre todos que nos veníamos a Paraguay si pasábamos. Es la primera vez que venimos. El trámite en la Aduana fue rápido. Es aventura tras la pasión”.

“Hicimos actividades para juntar la plata”

“Hace dos meses venimos laburando horas extras para pagar el viaje, las entradas y algo para gastar. El viaje fue tranquilo, con mucha alegría compartiendo con amistades. Todavía no sabemos dónde quedarnos; vamos a estar en la Costanera probablemente. Este es un sueño que estamos viviendo. Hicimos varias actividades para juntar la plata para venir hasta acá. La idea es quedarnos más tiempo si se da el resultado”.

“Luego de 40 años vi a mi primo hermano”

“Vinimos manejando con la casa rodante donde tenemos todo. Estamos entre cinco personas. Tengo parientes acá y aproveché la circunstancia que me trajo hasta aquí. Después de 40 años vi a mi primo hermano. Al llegar al país lo busqué y lo encontré. Esta es la alegría más grande que tuve, junto a Colón. Ojalá podamos salir campeones. Pensamos volver el lunes, cuando esté más tranquilo el camino de regreso”.



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