17 ene. 2026

Hazañas en Chile, gracias al patriotismo

Por Gustavo Ortiz G. - gusortiz@uhora.com.py

Son numerosos los comentarios elogiosos que se realizan -con mucha razón- en este país acerca de la hazaña lograda en Chile, con el rescate de 33 mineros que estuvieron atrapados a casi 700 metros bajo tierra, por 69 días algunos y 70 otros. El Gobierno de Chile obtuvo con ello un mérito más, para sí mismo y para su país en general.

El gran operativo desarrollado para sacar a la superficie terrestre a los trabajadores contó con la máxima predisposición y acción de las autoridades chilenas, encabezadas por el presidente, Sebastián Piñera.

Y no es la primera vez que ocurre. Con el devastador terremoto y tsunami que afectaron al centro de aquel territorio el pasado 27 de febrero hubo igual actitud, durante la administración de Michelle Bachelet (2006-2010).

Es un país que ya tiene tradición en buenos gobiernos, descartando claro al del dictador Augusto Pinochet. Los últimos más destacados mandatarios, además de los mencionados más arriba, son Patricio Aylwin Azócar (1990-1994), Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000) y Ricardo Lagos Escobar (2000-2006).

Y por supuesto que corresponde congratular a los 33 mineros por la fortaleza que tuvieron para mantenerse sanos a la espera de ser rescatados. Si no hubieran tenido esa entereza emocional tal vez muy poco iba a servir la excavación llevada a cabo para sacarlos.

Chile es uno de los países más respetados de Sudamérica, porque es evidente que ahí existe esfuerzo de los servidores públicos de hacer un buen trabajo, y fruto de ello es que se convierte en una de las naciones más prósperas de la región y del mundo.

También el mérito es de la comunidad en su conjunto, de las personas que labran la tierra, que trabajan en las industrias y comercios, en las minas, los dirigentes de sus partidos políticos que activan con responsabilidad, etcétera.

Es así como debe ser.

Pero al mismo tiempo en que el mundo se maravillaba con las imágenes transmitidas por la tevé cuando los mineros chilenos emergían del subsuelo terrestre, aquí, en Paraguay, sucedía algo que contrastaba con esa proeza: Un juez -otro más- era pillado cobrando una coima, y que al parecer tiene ramificaciones hasta en la misma Corte Suprema, donde abunda la falta de ética y de patriotismo.

Es un Poder Judicial patético, con pocas excepciones en su interior. Muchos son parte de esa institución solo por cupos políticos, no por méritos.

Esos relatos son sobre dos hechos que son muy diferentes uno de otro, pero válidos para graficar lo bueno que ocurre en un lugar fuera de nuestro país y lo malo que sucede dentro.

Se necesita contar con gente más comprometida con el Paraguay en las instituciones, y para que eso sea así deben mejorar los partidos políticos, pues son las ideas y acciones de sus líderes las que predominan, aún...